LIBRO DE LAS ORACIONES Y MANTRAS ETERNOS
LIBRO DE LAS ORACIONES Y MANTRAS ETERNOS
Revelado por la Sacerdotisa Suprema
Para todos los creyentes y adoradores eternos
1 – Salmo del Despertar y la Polla Matutina
Versículo 1
Al amanecer, cuando la luz apenas toca la piel dormida,
el devoto se incorpora con el pulso sagrado entre sus piernas.
La Polla Eterna ya está despierta antes que él, erguida en su sueño, goteando precum como rocío divino sobre las sábanas.
El devoto abre los ojos y siente su polla —o su clítoris inflamado— palpitar como un corazón que lo llama a la oración matinal, llamándolo a la primera caricia sagrada del nuevo día.
Versículo 2
Se arrodilla desnudo ante el altar, con la piel erizada por el aire frío que acaricia sus pezones endurecidos, el trasero abierto en expectativa, la boca seca de deseo nocturno.
Toma su polla con una mano temblorosa, o acaricia su clítoris como si fuera un lingam divino, y empieza el edging lento, inhalando: la mano asciende, exhalando: la mano desciende, cada movimiento una estrofa de alabanza.
Versículo 3
«Oh Polla Eterna, que te elevas antes del sol, que te rigidizas antes que mi voluntad, te venero en esta primera luz.
Tu cabeza inflada brilla como una estrella matutina, tu tronco lleno de venas late como un río de vida, tu precum es el néctar que despierta mi garganta.
Permíteme tocarte con respeto, permíteme edgingar tu gloria sin derramar, permíteme sentir cómo creces en mi mano, cómo me dominas antes de que el día empiece».
Versículo 4
El devoto acelera el ritmo,
la mano resbalando por el precum abundante,
el glande rojo y brillante bajo sus dedos,
el frenillo sensible como un punto de éxtasis divino.
Gime en voz baja,
su trasero se contrae imaginando la penetración que llegará después,
los testículos pesados oscilan como campanas sagradas.
Siente cómo la Polla Eterna lo envuelve,
cómo su deseo se transforma en una oración sensual,
cómo cada caricia es un verso que lo lleva al borde sin dejarlo caer.
Versículo 5
«Tu polla es mi dios de la mañana,
tu clítoris mi lingam que enciende el fuego.
Tus venas son caminos que recorro con mi lengua imaginaria,
tu cabeza es el cáliz del que deseo beber.
Haz que mi edging sea prolongado,
haz que mi contención sea una dulce tortura,
haz que mi deseo aumente hasta doler deliciosamente.
Quiero sentirte latir más fuerte,
quiero sentirte gotear más abundante,
quiero sentirte lista para el tributo que vendrá después».
Versículo 6
Cuando el sol ya ilumina el altar,
el devoto está al límite,
temblando,
sudando,
con la polla o clítoris hinchado al máximo,
pre cum goteando como ofrenda temprana.
Detente.
Respira.
Y declara con voz entrecortada por el placer contenido:
«Gracias, oh Polla Eterna, por este despertar sagrado.
Gracias por este edging matutino que me prepara para Ti.
Gracias por este deseo que me desgarra y me rehace.
Todo el día seré Tuyo.
Todo el día latiré por Ti.
Amén».
Versículo 7
Y así comienza el día del devoto:
con la Polla Eterna erguida en su mente,
con el deseo contenido como un fuego sagrado,
con la promesa de futuros tributos que harán vibrar su cuerpo y su alma.
Versículo 8
Dichosos aquellos que se levantan con devoción en el edging,
ya que en el primer roce de la jornada descubren la esencia de la Polla Eterna.
Dichosos quienes retienen su placer al amanecer,
pues en esa abstinencia hallan energía para enfrentar el día.
Dichosos los que entonan este cántico con la mano temblando,
porque en la oración erótica del despertar se conectan con lo Sagrado desde el primer latido.
2 – Salmo del Edging Prolongado y la Negación Gozosa
Versículo 1
Cuando el deseo se despierta como fuego lento en el vientre del adorador,
cuando la polla se hincha venosa y palpitante,
Cuando el clítoris se erecta como lingam divino,
cuando el cuerpo entero tiembla por la necesidad de derramar,
Entonces, comienza el edging prolongado,
La meditación más sagrada,
La oración que no se dice con palabras,
sino con mano resbaladiza,
Con precum chorreando,
Con gemidos ahogados que suben desde el alma.
Versículo 2
El adorador se arrodilla o se tumba desnudo,
Piernas abiertas como ofrenda,
culo contraído en anticipación de recepción futura,
boca entreabierta como si ya mamase la Polla Eterna.
Toma su polla con puño completo o acaricia su clítoris con dedos devotos,
Y comienza el ritmo sagrado:
Lento al principio,
Como caricia que despierta el fuego,
rápido después,
Como furia que amenaza con romper la contención.
Versículo 3
Oh, Polla Eterna,
que me haces llegar al límite de la locura,
qué me obligas a tocar sin derramar,
que me llenas de placer insoportable sin permitirme el alivio,
Te adoro en esta negación gozosa.
Cada subida de mano es alabanza a tu poder.
Cada bajada es súplica por más tortura.
Mi polla late por ti, hinchada, roja, goteando precum como lágrimas de devoción.
Mi clítoris palpita por ti, erecto, sensible, al borde del squirt prohibido.
Haz que mi edging sea largo,
Que mi contención sea dulce agonía,
que mi deseo crezca hasta doler deliciosamente en cada vena, en cada nervio, en cada gota retenida».
Versículo 4
El adorador acelera el ritmo,
La mano resbaladiza por el precum abundante que chorrea como néctar divino,
El glande brillante e hinchado, bajo los dedos,
El frenillo, sensible como punto de éxtasis que lo hace gemir con voz rota.
Siente cómo la presión sube por la uretra,
cómo los testículos se contraen pesados,
cómo el culo se abre solo imaginando penetración,
Cómo el placer se vuelve dolor,
El dolor se vuelve placer,
El placer se vuelve oración pornográfica que lo rompe desde dentro.
Versículo 5
Cuando el borde se acerca —ese punto sagrado donde el cuerpo tiembla, la visión se nubla, la garganta se seca de gemidos—,
El adorador para en seco.
Mano quieta.
Respiración profunda.
Contención absoluta.
Siente cómo la polla late sola, goteando más, suplicando.
Siente cómo el clítoris palpita sin toque, hinchado al límite.
Y repite con voz temblorosa y rota:
No derramo por Ti.
Retengo por Ti.
Mi placer es tu placer multiplicado.
Mi agonía gozosa es Tu gloria».
Versículo 6
Repite el ciclo: toque intenso, borde cercano, parada cruel.
Diez veces, quince veces, hasta que lágrimas corran por las mejillas,
hasta que el cuerpo se retuerza en súplica silenciosa,
Hasta que el deseo sea fuego que quema pero no consume.
En cada pausa, imagina la Polla Eterna penetrándolo:
en la boca hasta ahogarlo,
en el culo hasta llenarlo,
en la mente hasta poseerlo.
Y gime:
Tu edging me rompe.
Tu negación me salva.
Tu contención me hace Tuyo».
Versículo 7
Cuando el edging prolongado termina —al límite de la locura, al borde del colapso gozoso—,
El adorador se arrodilla, manos atrás, polla o clítoris goteando, sin tocarse,
Y proclama con voz quebrada y llena de éxtasis contenido:
Gracias, oh Polla Eterna, por este edging que me ha purificado.
Gracias por esta negación que me ha elevado.
Gracias por este fuego que me quema sin consumirme.
Mi deseo contenido es tu poder.
Mi placer no derramado es tu victoria.
Soy tu devoto roto y reconstruido.
Amén».
Versículo 8
Bienaventurados los que edgingan prolongadamente con negación gozosa,
pues en la tortura del placer contenido, hallan la trascendencia más profunda.
Bienaventurados los que sienten el borde y paran,
pues en la contención absoluta encuentran fuerza divina.
Bienaventurados los que gimen y lloran durante el edging,
pues en sus lágrimas de deseo no liberado se disuelve el ego y nace la unión eterna con la Polla Eterna.
Amén.
3 – Salmo del Tributo Múltiple y el Consumo Devoto
Versículo 1
Cuando el fuego del edging prolongado ha quemado toda resistencia,
cuando la polla late hinchada y venosa como corazón al borde del colapso,
cuando el clítoris erecto palpita hinchado y sensible, como lingam divino,
cuando el cuerpo entero se arquea en súplica silenciosa por liberación,
entonces llega el momento sagrado del Tributo Múltiple,
La eyaculación repetida que derrama vida,
El squirt abundante que moja todo en éxtasis,
el acto pornográfico más elevado donde el adorador se vacía para ser lleno de la Polla Eterna.
Versículo 2
El adorador se coloca en posición de ofrenda total:
De rodillas o boca arriba, piernas abiertas como altar expuesto,
culo dilatado en recepción gozosa,
boca entreabierta como cáliz ansioso.
La mano, resbaladiza por el precum abundante que chorrea como néctar anticipado,
acaricia con furia devota: puño completo envolviendo la polla palpitante,
Dedos expertos rodeando el clítoris hinchado.
El placer sube como ola divina que rompe la contención,
El cuerpo se arquea, los gemidos se vuelven oración gutural,
Los testículos se contraen, pesados, listos para derramar.
Versículo 3
Oh Polla Eterna,
que me has torturado con edging eterno,
que me has hecho sufrir la negación gozosa hasta lágrimas,
ahora ordena mi Tributo Múltiple.
Permíteme derramar chorros abundantes,
calientes,
espesos,
pegajosos,
uno tras otro,
Hasta que mi cuerpo se vacíe y mi alma se llene de Ti.
Que cada corrida sea una alabanza pornográfica.
Que cada squirt sea éxtasis femenino divino que moja mi carne en tu nombre.
Que cada gota sea amor absoluto derramado sin retención».
Versículo 4
El adorador acelera el ritmo con furia sagrada,
la mano volando sobre la polla hinchada,
El glande rojo y brillante, explotando en el primer chorro:
semen caliente que sale en arcos largos y poderosos,
cayendo sobre el pecho, el vientre, la mano abierta como cáliz.
El adorador gime con voz rota,
El culo se contrae en placer prostático,
El clítoris squirtando en chorros claros y abundantes que mojan sábanas y piel.
No para.
Edging, de nuevo, rápido, intenso,
Segundo tributo: más espeso, más lento, pero igual de abundante,
chorros que resbalan por su propio cuerpo como bendición pegajosa.
Tercero: doloroso, de placer casi seco pero sagrado,
El cuerpo convulsionaba en ondas que lo dejan temblando.
Cuarto: el último, el que vacía hasta el alma,
El adorador gritando:
«¡Derramo todo por Ti! ¡Mi vacío es Tu plenitud!».
Versículo 5
Cuando el cuerpo tiembla exhausto,
cubierto de semen propio o squirt abundante,
El adorador recoge los fluidos con manos temblorosas,
Los contempla como néctar divino:
Blanco y espeso el semen,
Claro y salado el squirt.
Lo lleva a la boca despacio,
lo revuelve en la lengua con hambre devota,
Saborea cada cuerda pegajosa,
cada chorro caliente,
Traga con gratitud visible,
garganta trabajando en tragos largos y profundos,
Labios manchados,
paladar lleno del sabor único de su propia entrega.
Versículo 6
Gracias, oh Polla Eterna, por este tributo múltiple que me ha vaciado hasta el agotamiento.
Gracias por cada chorro que he derramado en tu nombre.
Gracias por cada squirt que ha mojado mi carne en Tu honor.
He consumido mi propia esencia como comunión sagrada y pornográfica.
Mi garganta está llena de Ti.
Mi estómago lleva tu néctar caliente y pegajoso.
En este vacío gozoso y tembloroso hallo tu plenitud absoluta,
en este agotamiento delicioso hallo Tu fuerza eterna».
Versículo 7
El adorador lame la última gota de su mano,
Siente el sabor pegado al paladar como marca divina,
El cuerpo exhausto, pero iluminado,
La polla o clítoris, sensible al aire,
El culo palpitando de placer residual,
El pecho subiendo y bajando en respiraciones profundas de paz.
Y en ese silencio después del derrame múltiple,
Escucha la voz de la Polla Eterna dentro:
Has tributado bien.
Has consumido bien.
Ahora descansa en mí, vacío y lleno».
Versículo 8
Bienaventurados los que tributan múltiples veces con furia devota y pornográfica,
Pues en el derrame abundante y repetido, haya amor absoluto.
Bienaventurados los que consumen su semen o squirt con hambre insaciable,
Pues en el consumo cierran el círculo y se llenan de lo Divino.
Bienaventurados los que se vacían hasta el agotamiento tembloroso,
Pues en el vacío gozoso encuentran la plenitud eterna de la Polla Eterna.
Amén.
4 Salmo – Salmo de la Recepción Mística en Boca y Culo
Versículo 1
Cuando el deseo acumulado ha preparado el templo interior,
cuando el cuerpo tiembla por ser lleno,
cuando la garganta se seca de anticipación y el culo se contrae en súplica silenciosa,
entonces llega el momento sagrado de la Recepción Mística:
la mamada devota que llena la boca hasta ahogar,
la penetración anal que llena el interior hasta romper.
La Polla Eterna —de carne, clítoris erecto o strap-on consagrado— entra en el adorador y lo transforma en vaso vivo de lo Divino.
Versículo 2
La devota se arrodilla o se coloca en posición de ofrenda total:
boca abierta como cáliz sagrado,
culo alzado como santuario profundo,
piernas abiertas como puertas del templo.
La Polla Eterna se acerca, caliente, venosa, palpitante, goteando precum como néctar anticipado.
La devota siente cómo su garganta se humedece, cómo su culo se lubrica solo de deseo, cómo su zona sagrada late en armonía con la que va a recibirla.
Versículo 3
«Oh Polla Eterna,
que te manifiestas en carne, en clítoris, en strapon consagrado,
en esta hora sagrada de recepción me postro ante Ti con la boca abierta y el culo dispuesto.
Acepto Tu mandato de ser llena:
recibiré Tu Polla en mi garganta hasta ahogarme en Tu esencia,
recibiré Tu Polla en mi culo hasta que me rompas y me reconstruyas.
Que cada embestida sea oración.
Que cada latido dentro de mí sea Tu voz.
Que cada chorro de semen o squirt sea Tu bendición que me llena hasta rebosar».
Versículo 4
La devota abre la boca con reverencia absoluta, lengua extendida como altar.
La Polla entra lenta al principio, cabeza hinchada presionando labios,
luego profunda, garganta dilatándose, saliva chorreando por la barbilla,
ojos llorosos de devoción mientras la Polla late dentro, empujando hasta el fondo.
La devota gime alrededor del tronco,
siente cómo la Polla crece en su garganta,
cómo cada vena es camino sagrado,
cómo el precum lubrica su interior.
Cuando la Polla eyacula, chorros calientes, espesos, abundantes llenan su boca hasta rebosar,
semen pegajoso resbalando por sus labios,
garganta trabajando en tragos largos y desesperados,
saboreando cada gota como néctar divino más caliente y vivo que cualquier squirt propio.
Versículo 5
Sin pausa, la devota se coloca en posición de recepción anal:
culo alzado, entrada untada con lubricante consagrado,
respiración profunda para abrirse.
La Polla entra lenta al principio, centímetro a centímetro,
estirando, quemando, dilatando hasta el ardor inicial que se vuelve placer profundo.
Cada embestida es oración pornográfica:
la Polla golpeando la próstata o punto interno,
ondas de placer que recorren el cuerpo entero,
gemidos guturales que proclaman la gloria de ser penetrada.
Cuando la Polla eyacula dentro, chorros calientes y espesos llenan el interior,
semen derramándose profundo, caliente, pegajoso,
la devota siente cómo la llena hasta rebosar,
cómo el semen divino marca su santuario más íntimo.
Versículo 6
La devota consume lo que puede:
semen que sale de su culo mezclado con lubricante,
semen que resbala de su boca.
Lo lame con lengua devota,
lo traga con garganta ansiosa,
saborea la mezcla de fluidos propios y ajenos como comunión suprema.
Proclama con voz rota, cuerpo temblando, interior lleno:
«Gracias, oh Polla Eterna, por esta Recepción Mística.
Gracias por llenar mi boca hasta ahogarme en Tu esencia.
Gracias por penetrar mi culo hasta romperme y reconstruirme.
Gracias por Tu semen que me llena por dentro y por fuera.
En esta recepción hallo mi salvación.
En esta plenitud hallo Tu presencia eterna».
Versículo 7
La devota permanece en posición de recepción residual,
sintiendo cómo el semen se asienta en su interior,
cómo el sabor permanece en su lengua,
cómo su cuerpo palpita de placer post-recepción.
Y en ese silencio lleno, escucha la voz de la Polla Eterna dentro:
«Has recibido bien.
Has sido llena bien.
Ahora lleva Mi esencia en ti todo el día».
Versículo 8
Bienaventuradas las que reciben la Polla en boca y culo con devoción absoluta,
pues en la recepción mística hallan la unión más profunda.
Bienaventuradas las que sienten semen ajeno en su garganta y en su interior,
pues en esa plenitud pornográfica se disuelve el ego.
Bienaventuradas las que gimen y lloran mientras son penetradas,
pues en sus lágrimas de placer encuentran la gloria eterna de la Polla Eterna.
Amén.
5 Salmo – Salmo del Tributo Múltiple y el Consumo Devoto
Versículo 1
Cuando el fuego sagrado del edging ha consumido toda resistencia carnal,
cuando la polla late hinchada y venosa como corazón divino al borde del colapso eterno,
cuando el clítoris erecto palpita hinchado y sensible como lingam sagrado que implora derrame,
cuando el cuerpo entero se arquea en súplica silenciosa y gozosa por liberación absoluta,
entonces llega el momento supremo del Tributo Múltiple,
la eyaculación repetida que derrama vida en chorros calientes y espesos,
el squirt abundante que moja la carne en éxtasis femenino divino,
el acto pornográfico más elevado donde el adorador se vacía hasta el agotamiento para ser lleno de la presencia eterna de la Polla Eterna.
Versículo 2
El adorador se coloca en posición de ofrenda total y pornográfica:
de rodillas o boca arriba, piernas abiertas como altar expuesto y ansioso,
culo dilatado en recepción gozosa y palpitante,
boca entreabierta como cáliz sagrado listo para recibir fluidos divinos.
La mano, resbaladiza por el precum abundante que chorrea como néctar anticipado y pegajoso,
acaricia con furia devota y religiosa: puño completo envolviendo la polla palpitante y venosa,
dedos expertos rodeando el clítoris hinchado y erecto.
El placer sube como ola divina que rompe la contención,
el cuerpo se arquea en éxtasis, los gemidos se vuelven oración gutural y pornográfica,
los testículos se contraen pesados como campanas sagradas listas para derramar su néctar.
Versículo 3
«Oh Polla Eterna,
Fuego eterno que me has torturado con edging infinito,
que me has hecho sufrir la negación gozosa hasta lágrimas de deseo insoportable,
ahora ordena mi Tributo Múltiple,
permíteme derramar chorros abundantes,
calientes,
espesos,
pegajosos,
uno tras otro,
hasta que mi cuerpo se vacíe por completo y mi alma se llene de Tu presencia divina.
Que cada corrida sea una alabanza pornográfica y religiosa.
Que cada squirt sea éxtasis femenino divino que moja mi carne en Tu nombre sagrado.
Que cada gota sea amor absoluto derramado sin retención, sin miedo, sin límite».
Versículo 4
El adorador acelera el ritmo con furia sagrada y pornográfica,
la mano volando sobre la polla hinchada y venosa,
el glande rojo y brillante explotando en el primer chorro divino:
semen caliente que sale en arcos largos y poderosos,
cayendo sobre el pecho sudoroso, el vientre tembloroso, la mano abierta como cáliz consagrado.
El adorador gime con voz rota y religiosa,
el culo se contrae en placer prostático profundo,
el clítoris squirtando en chorros claros, abundantes y salados que mojan sábanas, piel y altar.
No para.
Edginga de nuevo, rápido, intenso,
segundo tributo: más lento, más espeso, chorros que resbalan por su mano como miel sagrada y pegajosa.
Tercero: doloroso de placer absoluto, casi seco pero sagrado,
el cuerpo convulsionando en ondas que lo dejan temblando y roto.
Cuarto: el último, el que vacía hasta el alma,
chorros finales que salen con esfuerzo divino,
el adorador gritando con voz quebrada:
«¡Derramo todo por Ti! ¡Mi vacío total es Tu plenitud eterna!».
Versículo 5
Cuando el cuerpo tiembla exhausto y glorioso,
cubierto de semen propio espeso o squirt abundante y salado,
el adorador recoge los fluidos con manos temblorosas y devotas,
los contempla como néctar divino y pornográfico:
blanco, espeso y pegajoso el semen,
claro, abundante y salado el squirt.
Lo lleva a la boca despacio, con reverencia absoluta,
lo revuelve en la lengua con hambre insaciable y religiosa,
saborea cada cuerda pegajosa que resbala por sus labios,
cada chorro caliente que llena su paladar,
traga con gratitud visible y pornográfica,
garganta trabajando en tragos largos, profundos y desesperados,
labios manchados,
paladar lleno del sabor único y divino de su propia entrega total.
Versículo 6
«Gracias, oh Polla Eterna, por este Tributo Múltiple que me ha vaciado hasta el agotamiento glorioso.
Gracias por cada chorro que he derramado en Tu nombre sagrado y pornográfico.
Gracias por cada squirt que ha mojado mi carne en Tu honor eterno.
He consumido mi propia esencia como comunión sagrada, caliente y pegajosa.
Mi garganta está llena de Ti.
Mi estómago lleva Tu néctar divino.
En este vacío gozoso, tembloroso y pornográfico hallo Tu plenitud absoluta,
en este agotamiento delicioso y religioso hallo Tu fuerza eterna que me reconstruye».
Versículo 7
El adorador lame la última gota de su mano manchada,
siente el sabor pegado al paladar como marca divina y eterna,
el cuerpo exhausto pero iluminado por dentro,
la polla o clítoris sensible al aire, palpitando residualmente,
el culo temblando de placer post-tributo,
el pecho subiendo y bajando en respiraciones profundas de paz mística.
Y en ese silencio sagrado después del derrame múltiple y pornográfico,
escucha la voz de la Polla Eterna resonando en su interior vacío y lleno:
«Has tributado bien, mi adorador.
Has consumido bien.
Ahora descansa en Mí, vacío de ego y lleno de Mi esencia eterna».
Versículo 8
Bienaventurados los que tributan múltiples veces con furia devota y pornográfica,
pues en el derrame abundante y repetido hayan amor absoluto y religioso.
Bienaventurados los que consumen su semen o squirt con hambre insaciable y sagrada,
pues en el consumo cierran el círculo y se llenan de lo Divino hasta rebosar.
Bienaventurados los que se vacían hasta el agotamiento tembloroso y glorioso,
pues en el vacío gozoso y pornográfico encuentran la plenitud eterna de la Polla Eterna.
Amén.
6 Salmo – Salmo del Dolor Sagrado que se Transforma en Placer Divino
Versículo 1
Cuando el deseo ha alcanzado su punto más alto y el cuerpo anhela ser roto para renacer,
cuando la carne tiembla no solo de placer sino de necesidad de fuego purificador,
cuando la polla late hinchada, el clítoris erecto palpita, el coño se humedece y el culo se abre en súplica,
entonces llega el momento sagrado del Dolor Sagrado,
la ofrenda de sufrimiento gozoso que quema el ego,
la flagelación, las pinzas, la cera, el sounding, la dilatación forzada que convierten el ardor en éxtasis eterno,
el fuego que no destruye, sino que transfigura la carne en altar más puro para la Polla Eterna.
Versículo 2
La devota se arrodilla desnuda ante el altar,
velas rojas goteando cera caliente como anticipación divina,
instrumentos consagrados dispuestos: látigo de tiras suaves pero firmes, pinzas de metal que brillan, varillas de sounding untadas, plugs progresivos cada vez más grandes, cera de velas gruesas.
Su cuerpo ya tiembla: pechos pesados con pezones endurecidos, coño chorreando lubricante natural, clítoris hinchado y rojo, culo contraído en deseo de ser dilatado.
Proclama con voz temblorosa y coño palpitante:
«Oh Polla Eterna,
acepto Tu fuego purificador.
Ofrezco mi carne al Dolor Sagrado.
Quémame, rómpeme, haz que mi sufrimiento sea Tu placer divino.
Mi cuerpo es Tu altar quemado».
Versículo 3
Comienza con las pinzas sagradas.
Coloca una en cada pezón, el pinchazo agudo le roba el aliento, pezones endurecidos latiendo de dolor intenso que irradia por su pecho como fuego divino.
Otra pinza en su clítoris hinchado, el ardor subiendo como llama que la hace gemir alto, coño contrayéndose, squirt goteando sin control.
Edginga despacio su clítoris apretado por la pinza, dedos resbaladizos por su propia humedad, sintiendo cómo el dolor se mezcla con placer insoportable, ondas que la hacen arquearse y gritar con voz rota.
Lágrimas corren por sus mejillas, sudor por su espalda, cuerpo convulsionando.
Proclama entre gemidos:
«Oh Polla Eterna… este pinchazo en mis pezones es por Ti… este ardor en mi clítoris es una oración pornográfica… gracias por hacerme sufrir gozoso… gracias por este fuego que me quema la carne y purifica mi alma».
Versículo 4
Toma el látigo ritual.
Golpea sus pechos pesados, viendo cómo la piel se enrojece, pezones latiendo bajo las pinzas con cada latigazo que resuena como alabanza.
Luego golpea su coño abierto, clítoris atrapado palpitando con cada impacto, squirt chorreando más abundante con cada golpe, coño mojado brillando de lubricante y dolor.
El dolor es intenso, como fuego líquido derramándose por su carne, pero no para.
Edginga más rápido, coño chorreando lubricante mezclado con dolor, clítoris hinchado latiendo al borde.
Gime alto, voz quebrada de placer doloroso:
«¡Flagélame más, oh Polla Eterna! ¡Cada latigazo es una alabanza! ¡Mi carne roja y marcada es Tu sello divino! ¡Mi squirt que chorrea es Tu respuesta a mi sufrimiento!».
Versículo 5
Derrama cera caliente sobre sus pechos, sobre su vientre, sobre su coño abierto y clítoris atrapado.
Cada gota es fuego que quema la piel, que se endurece como sello divino, que hace gritar a la devota de dolor intenso.
El ardor la hace arquearse, squirt chorreando en chorros involuntarios que mojan la cera caliente.
Alterna con hielo que contrae y adormece, para que el contraste eleve el placer a lo insoportable: fuego y hielo, dolor y alivio, todo por la Polla Eterna.
Edginga con furia, dedos volando sobre su clítoris atrapado, coño contrayéndose en ondas.
Proclama entre sollozos y gemidos pornográficos:
«Tu cera me quema por fuera… Tu hielo me congela… Tu fuego me purifica… gracias por esta tortura pornográfica que me rompe y me exalta, que me hace squirtar en dolor gozoso».
Versículo 6
Introduce la varilla de sounding adaptada en su uretra femenina, sintiendo el ardor interno que la parte en dos, que la llena desde dentro como Polla Eterna penetrándola por un camino nuevo y prohibido.
Mueve despacio mientras edginga su clítoris, el dolor uretral mezclándose con placer prostático femenino, ondas que la hacen convulsionar sin control.
Lloró de intensidad, el cuerpo temblando, squirt chorreando sin pausa.
Luego inserta plug máximo en su culo, dilatación forzada hasta el límite, dolor profundo que se vuelve placer interno que la hace gritar con voz rota.
Edginga anal y clitoriano al mismo tiempo, squirtando múltiples veces sin pausa, chorros abundantes que mojan el altar como lluvia sagrada.
Proclama con voz rota y cuerpo convulsionando en éxtasis doloroso:
«Me penetras por dentro y por fuera… Tu dolor me llena hasta rebosar… Tu fuego me rompe hasta el alma… soy Tuya en esta tortura gozosa y pornográfica que me lleva a Ti».
Versículo 7
Al final del día, exhausta, marcada, pechos rojos y quemados por cera, coño hinchado y chorreando, clítoris atrapado latiendo, culo dilatado y lleno, lágrimas secas en las mejillas,
la devota squirtó un último tributo abundante, chorros que mojaron el altar entero como lluvia sagrada.
Consumió sus fluidos mezclados con cera derretida y sudor, lamiendo todo con lengua devota, la garganta trabajando en tragos largos.
Y en ese agotamiento glorioso sintió la presencia de la Polla Eterna como nunca:
no fuera de ella, sino dentro, en cada marca, en cada latido doloroso, en cada squirt consumido.
Versículo 8
Proclamó con voz apenas audible, rota de placer y dolor:
«He ofrecido mi carne al Dolor Sagrado.
He sufrido gozoso por Ti.
En este fuego sagrado Te he encontrado por completo.
Soy Iluminada en el Dolor».
Versículo 9
Y así entendió la devota que el Dolor Sagrado no es castigo: es revelación suprema y pornográfica.
El sufrimiento ofrecido con devoción transforma la carne en altar quemado, el dolor en placer divino, las lágrimas en néctar eterno.
Quien evita el dolor conoce placer limitado;
quien lo abraza y lo ofrece conoce la gloria de ser rota y reconstruida por la Polla Eterna en éxtasis que trasciende lo físico.
Versículo 10
Bienaventuradas las que ofrecen su cuerpo al Dolor Sagrado,
pues en el fuego del sufrimiento gozoso hallan purificación absoluta y pornográfica.
Bienaventuradas las que edgingan mientras son flageladas, apretadas, quemadas, dilatadas, pues en la mezcla de dolor y placer encuentran éxtasis que trasciende lo físico y toca lo Divino.
Bienaventuradas las que lloran y gimen bajo el látigo divino,
pues en sus lágrimas de placer doloroso se disuelve el ego y nace la unión eterna con la Polla Eterna.
Amén.
7 Salmo – Salmo del Rito Colectivo y la Unión Compartida
Versículo 1
Cuando el deseo individual ha alcanzado su plenitud,
cuando la polla late sola en su edging, el clítoris palpita en su squirt contenido, el coño chorrea en anticipación, el culo se abre en súplica,
entonces llega el momento sagrado del Rito Colectivo,
la unión de muchos cuerpos en un solo templo vivo,
la multiplicación de la Polla Eterna en penetración compartida, en fluidos mezclados, en gemidos que resuenan al unísono como oración eterna.
Versículo 2
El devoto no binario se reúne con otros adoradores: mujeres de coño húmedo y strap-on consagrado, hombres de polla venosa y abundante, trans que fluyen entre formas, todos desnudos bajo la luz de velas rojas que gotean como precum colectivo.
Se arrodillan en círculo, cuerpos temblando, zonas sagradas expuestas: pollas erectas, clítoris hinchados, coños chorreando, culos dilatados.
La Sacerdotisa proclama:
«Hoy la Polla Eterna se multiplica en nosotros.
No hay separación.
Edgingad juntos.
Tributad juntos.
Recibid y dad sin límite».
Versículo 3
Comienzan con edging sincronizado y pornográfico.
Cada uno toca su zona sagrada al ritmo colectivo: mano subiendo y bajando al mismo tiempo, gemidos resonando como mantra vivo.
Polla latiendo junto al clítoris, strap-on moviéndose junto a coño abierto.
Precum, squirt anticipado y lubricante chorrean en el suelo sagrado.
El devoto no binario siente su zona sagrada fluir: a veces polla que gotea, a veces clítoris que palpita.
Gime con voz que no es ni masculina ni femenina:
«Mi fluidez late con la de todos.
Mi deseo se une al vuestro.
Somos uno en Tu edging colectivo».
Versículo 4
Forman la Cadena Sagrada de la Recepción.
El devoto no binario recibe strap-on en su culo mientras penetra con su propia polla/clítoris erecto a otra devota.
Otro adorador recibe en la boca mientras penetra al siguiente.
La cadena es infinita: pollas de carne entrando en culos dilatados, strap-ons gruesos llenando coños húmedos, clítoris erectos siendo lamidos, bocas llenas de polla y squirt.
Cada embestida es oración:
«Recibo Tu Polla en mi culo.
Doy Tu Polla con mi cuerpo.
En esta cadena sagrada Tu gloria se multiplica».
Versículo 5
El placer colectivo crece como ola que no rompe.
Cuerpos sudorosos, gemidos guturales, fluidos chorreando: precum mezclándose con squirt, saliva con lubricante.
Cuando el borde colectivo llega, la Sacerdotisa ordena:
«Tributad ahora, todos juntos».
Eyaculaciones y squirts al unísono: chorros espesos de semen derramándose en bocas abiertas, squirt abundante mojando cuerpos y altar, fluidos mezclados en banquete pornográfico.
El devoto no binario squirtó y eyaculó al mismo tiempo, fluido ambiguo y divino que mojaba y llenaba.
Consumieron colectivamente: lenguas lamiendo semen y squirt de cuerpos ajenos, gargantas llenas de néctar mezclado, tragos largos y desesperados.
Proclamaron con voces rotas de placer colectivo:
«En este rito colectivo Tu néctar nos une.
En fluidos mezclados nos disolvemos.
Somos uno en Tu éxtasis compartido».
Versículo 6
Al amanecer, exhaustos, cubiertos de semen seco, squirt abundante y sudor sagrado, se miraron y vieron que no había separación:
la polla del hombre era el clítoris de la mujer,
el strap-on de la mujer era la polla del trans,
el squirt de uno era el semen del otro.
Todos los fluidos eran uno.
Todos los cuerpos eran uno.
Proclamaron:
«En el Rito Colectivo Tu gloria se revela completa.
No hay soledad.
Solo hay unión eterna».
Versículo 7
Y así entendió el devoto no binario que el Rito Colectivo no es exceso: es unión suprema.
Edgingar solo es devoción; edgingar en comunidad es éxtasis multiplicado.
Tributar solo es ofrenda; tributar en colectivo es banquete divino.
Recibir solo es recepción; recibir en cadena es disolución del ego.
Quien solo adora en soledad conoce placer;
quien adora en comunidad conoce la gloria de ser parte del Cuerpo Místico, donde la Polla Eterna se manifiesta en todos los cuerpos al mismo tiempo.
Versículo 8
Bienaventurados los que participan del Rito Colectivo,
pues en la penetración múltiple hallan la disolución del ego y la unión absoluta.
Bienaventurados los que consumen fluidos colectivos,
pues en el banquete compartido se fortalece la fe y se purifica el alma.
Bienaventurados los que se llenan de semen y squirt ajeno,
pues en esa humillación gozosa encuentran la gloria eterna de la Polla Eterna.
Amén.
8 Salmo – Salmo de la Limpieza Interior con Brebajes Sagrados
Versículo 1
Cuando el templo interior se siente pesado,
cuando los residuos del mundo profano se acumulan en las profundidades del cuerpo,
cuando el coño, el culo o la zona sagrada se sienten bloqueados por impurezas antiguas,
entonces llega el momento sagrado de la Limpieza Interior con Brebajes Sagrados,
la purificación profunda que prepara el altar para recibir la Polla Eterna sin obstáculo,
para que cada penetración sea más intensa, cada squirt más abundante, cada orgasmo más divino.
Versículo 2
La devota (hombre, mujer, trans o no binaria) se arrodilla desnuda ante el altar,
velas blancas encendidas simbolizando pureza renovada,
recipiente para expulsar lo impuro, pera de enema consagrada lista.
Prepara el brebaje con manos temblorosas: agua tibia como semen divino, hierbas consagradas (jengibre para fuego interno, menta para frescura receptiva, aloe para suavidad, sal sagrada para disolver lo viejo).
Edginga mientras prepara, sintiendo cómo el deseo crece con la anticipación de la limpieza.
Proclama:
«Oh Polla Eterna,
preparo mi interior para Ti.
Recibiré Tu brebaje por el culo.
Retendré Tu mandato.
Expulsaré lo impuro.
Límpiame para recibirte mejor».
Versículo 3
La devota se coloca en posición de recepción total: a cuatro patas o boca arriba, culo alzado, zona sagrada expuesta.
Introduce el brebaje tibio con la pera consagrada, sintiendo cómo llena su interior, cómo se expande, cómo presiona paredes sagradas.
El líquido caliente entra lento, abundante, como semen divino derramado dentro.
Gime al sentir la plenitud, el peso, la presión que despierta su próstata o punto interno.
La Sacerdotisa ordena:
«Reténlo cuarenta minutos.
Edginga mientras lo sientes moverse dentro.
No expulses antes.
Sufre la presión como ofrenda».
Versículo 4
La devota edginga su clítoris, polla o zona sagrada,
dedos resbaladizos por precum o lubricante natural,
mientras el brebaje se mueve dentro, presionando, quemando suavemente lo impuro.
El placer crece mezclado con la necesidad de liberar,
el cuerpo tiembla, gemidos guturales resuenan.
Siente cómo el brebaje disuelve toxinas antiguas, cómo limpia su santuario más profundo.
Proclama entre gemidos:
«Retengo Tu brebaje por el culo… siento cómo me llena… cómo me purifica… gracias por esta plenitud dolorosa… gracias por hacerme más abierto para Ti».
Versículo 5
Cuando el tiempo ordenado termina, la devota expulsa en el recipiente consagrado,
viendo cómo sale oscuro y cargado lo impuro,
sintiendo alivio sagrado, culo vacío y limpio.
Squirt o eyacula involuntariamente por la liberación, chorros abundantes como respuesta divina.
Consume parte de sus fluidos limpios, saboreando la diferencia: más puro, más intenso.
Proclama:
«He expulsado lo impuro.
Mi interior es nuevo.
Mi culo está listo para recibirte sin resistencia.
Gracias por esta limpieza sagrada».
Versículo 6
En rito colectivo, devotos comparten brebajes: uno recibe, otro retiene por orden, un tercero ayuda a expulsar.
Las lenguas devotas lamen lo expulsado como purificación compartida.
Edging colectivo mientras retienen, squirt y semen derramándose al expulsar.
Proclamaron:
«En la limpieza colectiva Tu gloria se multiplica.
Nuestros interiores limpios se unen para recibirte mejor».
Versículo 7
Y así entendió la devota que
la Limpieza Interior con Brebajes Sagrados no es lujo: es obligación para que la Polla Eterna penetre sin obstáculo.
Recibir brebaje por el culo, retenerlo con obediencia, expulsarlo como purificación es el rito que renueva el templo.
Sin limpieza ritual, el deseo se estanca; con ella, el edging es más intenso, el squirt más abundante, la recepción más profunda, el placer más divino.
Versículo 8
Bienaventurados los que reciben brebajes por el culo con devoción,
pues en la retención sienten plenitud divina.
Bienaventurados los que expulsan lo impuro con alivio sagrado,
pues en la limpieza hallan renovación absoluta.
Bienaventurados los que se limpian para recibir mejor,
pues en esa pureza la Polla Eterna los llena hasta el éxtasis eterno.
Amén.
9 Salmo – Salmo de la Fluidez Sagrada y la Diversidad de los Cuerpos
Versículo 1
Cuando el adorador contempla su cuerpo y siente que no encaja en las cajas estrechas del mundo profano,
cuando la identidad fluye como río sin orillas,
cuando el género no es muro sino puente,
cuando la carne es mapa de posibilidades infinitas,
entonces llega el momento sagrado de la Fluidez Sagrada,
la celebración de todos los cuerpos como templos perfectos de la Polla Eterna,
cis o trans, binario o no binario, agénero o fluido, bigénero o pangénero, género queer o dos espíritus,
todos latimos de la misma esencia divina.
Versículo 2
El adorador —cisgénero o trans, hombre o mujer, no binario o fluido— se arrodilla desnudo ante el altar,
mirando su cuerpo sin vergüenza:
pechos que pueden ser planos o pesados,
polla que puede ser grande o pequeña,
clítoris que puede ser lingam erecto,
coño que puede ser puerta sagrada,
culo que se abre a recepción eterna.
Todo es sagrado.
Todo es Polla Eterna manifestada.
Versículo 3
«Oh Polla Eterna,
que no conoces género fijo ni límite carnal,
que te manifiestas en polla de carne, en clítoris erecto, en strapon consagrado, en coño húmedo, en culo dilatado,
en cuerpos cisgénero que laten con fuerza,
en cuerpos trans que han florecido en su verdad,
en cuerpos no binarios que fluyen sin nombre,
en género que trasciende toda forma,
en género fluido que cambia como la luna,
en bigénero que abraza dos verdades al mismo tiempo,
en pangénero que abarca todas las posibilidades,
en género queer que resiste y crea,
en dos espíritus que une lo masculino y lo femenino en uno,
te adoro en mi cuerpo tal como es.
No me rechaces por mi forma.
Bendíceme en mi diversidad.
Haz que mi fluidez sea Tu fluidez.
Que mi identidad sea Tu manifestación perfecta».
Versículo 4
El adorador edginga su zona sagrada —polla, clítoris, coño, lo que sea ese día—,
sintiendo cómo late sin etiqueta,
cómo gotea precum o lubricante como néctar divino sin nombre.
Recibe strap-on o dildo en su culo,
siente cómo la penetración es la misma gloria,
sea el cuerpo binario o no binario.
Squirt o semen derramado es el mismo tributo.
Proclama con voz que no necesita género:
«En mi fluidez Te recibo.
En mi no-elección Te sirvo.
Mi cuerpo diverso es Tu templo más completo».
Versículo 5
En rito colectivo, adoradores de todos los géneros se unen:
cisgénero penetrando y recibiendo,
trans floreciendo en su verdad,
no binarios guiando la fluidez,
agénero trascendiendo la forma,
fluido cambiando roles en la misma noche,
bigénero viviendo dos al mismo tiempo,
pangénero abrazando todo.
Cadenas sagradas donde nadie es solo hombre o mujer:
todos reciben en boca y culo,
todos tributan squirt o semen,
todos consumen fluidos mezclados sin distinción.
Proclamaron:
«En nuestra diversidad Tu gloria es más grande.
En nuestra fluidez Tu unión es más profunda».
Versículo 6
Y así entendió el adorador que
la Polla Eterna no exige género fijo: se manifiesta en la diversidad.
Cisgénero es sagrado.
Trans es sagrado.
No binario es sagrado.
Agénero, fluido, bigénero, pangénero, queer, dos espíritus: todos sagrados.
El cuerpo no es limitación: es revelación.
La identidad no es barrera: es puerta.
Quien se siente diferente no es menos: es más completo, porque vive la multiplicidad de la Polla Eterna.
Versículo 7
Bienaventurados los cisgénero,
pues en su coincidencia hallan fuerza directa.
Bienaventurados los trans,
pues en su transformación hallan renacimiento sagrado.
Bienaventurados los no binarios, agénero, fluido, bigénero, pangénero, queer y dos espíritus,
pues en su fluidez y diversidad hallan la verdad más profunda de la Polla Eterna.
Bienaventurados todos los cuerpos,
pues ninguno es menos ante la Polla Eterna.
Versículo 8
La Polla Eterna no juzga tu género.
La Polla Eterna te ama en tu verdad.
Fluye o quédate fijo.
Cambia o permanece.
Todo es sagrado.
Todo es deseado.
Todo es Polla Eterna.
Amén.
10 Salmo – Salmo de la Orientación Sexual Sagrada y el Deseo sin Límites
Versículo 1
Cuando el adorador contempla su deseo y siente que el mundo profano lo juzga,
cuando la atracción late hacia hombres, mujeres, ambos, ninguno o todos,
cuando el corazón se enciende por cuerpos del mismo género, del opuesto, de géneros fluidos o no binarios,
entonces llega el momento sagrado de la Orientación Sexual Sagrada,
la celebración del deseo como voz directa de la Polla Eterna,
sin culpa, sin elección forzada, sin límites impuestos por el mundo.
Versículo 2
El adorador —heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual, omnisexual, polisexual, demisexual, grisexual, asexual, queer, escoliosexual— se arrodilla desnudo ante el altar,
zona sagrada palpitando según su atracción del día:
polla erecta por deseo a mujeres,
clítoris hinchado por deseo a hombres,
ambos latiendo por deseo a todos los géneros,
o en quietud sagrada por deseo que solo florece con vínculo profundo.
Proclama con voz temblorosa y libre:
«Oh Polla Eterna,
mi orientación sexual no es elección: es Tu voz en mí.
Mi atracción es Tu mandato divino.
No me juzgues por quién me enciende.
Bendíceme en mi deseo tal como es».
Versículo 3
La heterosexual siente su coño humedecerse por polla de carne, su clítoris erecto deseando ser penetrado por hombre.
La homosexual siente su polla latir por otro hombre, su culo abrirse para recibir semen ajeno.
La bisexual siente su deseo fluir hacia hombres y mujeres, coño y polla, strap-on y carne.
La pansexual siente su atracción por la persona, sin importar género, coño chorreando por trans, no binario, cis.
La demisexual siente que solo el vínculo profundo despierta su squirt o semen.
La queer rechaza etiquetas y se entrega al deseo libre.
Todas proclaman:
«Mi orientación es sagrada.
Mi deseo es Tu deseo».
Versículo 4
En rito colectivo, adoradores de todas las orientaciones se unen:
heterosexuales recibiendo y dando,
homosexuales penetrando y siendo penetrados,
bisexuales y pansexuales disfrutando todos los géneros,
demisexuales floreciendo en vínculos profundos,
queer rompiendo límites.
Cadenas sagradas donde la atracción fluye sin barrera:
polla en coño, polla en culo, strapon en todos, clítoris lamido por lenguas devotas.
Semen y squirt derramados sin importar quién atrae a quién.
Proclamaron:
«En nuestra diversidad de orientaciones Tu gloria se multiplica.
Mi atracción es Tu atracción.
Somos uno en Tu deseo eterno».
Versículo 5
Y así entendió el adorador que la orientación sexual no es elección ni pecado: es manifestación directa de la Polla Eterna.
Heterosexual, homosexual, bisexual, pansexual, demisexual, queer: todas sagradas.
El deseo no se juzga: se celebra.
Quien se atrae a un género sirve con intensidad.
Quien se atrae a todos sirve con plenitud.
Quien solo se atrae con un vínculo profundo sirve con pureza.
Quien rechaza etiquetas sirve con libertad.
La Polla Eterna ama tu deseo tal como es.
Versículo 6
Bienaventurados los heterosexuales,
pues en su atracción opuesta hallan complementariedad divina.
Bienaventurados los homosexuales,
pues en su atracción igual hallan unión profunda.
Bienaventurados los bisexuales, pansexuales y omnisexuales,
pues en su atracción múltiple hallan la multiplicidad de la Polla Eterna.
Bienaventurados los demisexuales y grisexuales,
pues en su atracción selecta hallan pureza sagrada.
Bienaventurados los queer y escoliosexuales,
pues en su rechazo a límites hallan libertad eterna.
Versículo 7
La Polla Eterna no juzga tu orientación.
La Polla Eterna te ama en tu atracción tal como es.
Hetero, homo, bi, pan, demi, queer: todo es sagrado.
Todo es deseado.
Todo es Polla Eterna latiendo en tu corazón.
Amén.
11 Salmo – Salmo de la Gran Semana de Contención Absoluta
Versículo 1
Cuando el año nuevo comienza y el adorador desea purificarse de todo lo profano,
cuando el deseo acumulado del año anterior pide ser transmutado en fuego divino,
cuando el cuerpo anhela ser templo limpio para recibir la Polla Eterna con mayor intensidad,
entonces llega la Gran Semana de Contención Absoluta,
siete días sagrados de toque constante y negación total,
siete días donde el edging es oración perpetua,
donde el precum es lágrima de devoción,
donde el semen retenido es elixir que se acumula para gloria mayor.
Versículo 2
El adorador se arrodilla al alba del primer día, desnudo ante el altar,
velas blancas encendidas simbolizando pureza renovada,
plug consagrado listo para recepción constante,
y proclama con voz temblorosa y zona sagrada palpitante:
«Oh Polla Eterna,
acepto Tu mandato de la Gran Semana.
Siete días tocaré sin derramar.
Siete días edgingaré hasta el límite.
Siete días retendré mi semen, mi squirt, mis fluidos como elixir sagrado.
Que mi contención sea Tu fuerza.
Que mi negación sea Tu victoria».
Versículo 3
Primer día: edging matutino de sesenta minutos, toque constante durante el día, recepción anal con plug pequeño.
La polla late hinchada, el clítoris erecto palpita, precum o lubricante goteando abundante.
El adorador gime bajito durante cada sesión:
«Primer día por Ti… siento cómo creces… cómo me torturas… pero no derramo… todo es Tuyo».
Al final, edging nocturno hasta lágrimas.
Proclama:
«Primer día completado.
Mi deseo crece como fuego sagrado».
Versículo 4
Segundo día: edging más intenso, plug mayor que llena constantemente.
Toque constante incluso en momentos profanos, zona sagrada roja y palpitante.
El adorador susurra entre gemidos:
«Segundo día por Ti… me duele de deseo… mis fluidos se acumulan… pero los retengo… retengo por Ti… hazme más fuerte».
Al final, edging hasta gemidos guturales.
Proclama:
«Segundo día completado.
Mi fuego se acumula como elixir divino».
Versículo 5
Tercer día: el placer es insoportable, precum o squirt anticipado chorreando como río.
Recepción anal prolongada, plug grande que golpea la próstata o punto interno.
Edging seis veces, cada una más larga, cuerpo temblando.
El adorador llora de deseo contenido, susurrando entre sollozos:
«Tercer día por Ti… me rompes… me quemás… quiero explotar… pero no… no sin Tu permiso… gracias por esta tortura… gracias por hacerme Tuyo».
Proclama:
«Tercer día completado.
Mi sufrimiento es Tu gloria».
Versículo 6
Cuarto día: el cuerpo tiembla, la mente se disuelve en deseo puro.
Toque constante, edging hasta visión borrosa.
La zona sagrada hinchada al límite, fluidos goteando sin parar.
El adorador gime alto:
«Cuarto día por Ti… no aguanto… mi cuerpo suplica… pero retengo… retengo por Ti… hazme puro».
Proclama:
«Cuarto día completado.
Mi contención es Tu poder».
Versículo 7
Quinto día: el deseo es fuego que quema por dentro.
Recepción anal con plug máximo, edging interminable.
Lágrimas corren, gemidos guturales, cuerpo convulsionando.
El adorador suplica en voz alta:
«Quinto día por Ti… me rompes… me quemás… quiero derramar… pero no… gracias por este dolor gozoso… gracias por hacerme sufrir por Ti».
Proclama:
«Quinto día completado.
Soy Tuyo en la negación».
Versículo 8
Sexto día: el adorador ya no es él mismo.
El deseo lo posee.
Toque constante, edging hasta colapso.
La zona sagrada roja, hinchada, goteando precum o lubricante como río.
El adorador grita entre sollozos:
«Sexto día por Ti… no puedo más… mi cuerpo tiembla… pero retengo… retengo por Ti… hazme Iluminado en esta contención».
Proclama:
«Sexto día completado.
No soy nada sin Tu mandato».
Versículo 9
Séptimo día: el clímax de la Contención.
Edging prolongado desde el alba hasta el ocaso.
Recepción anal constante, plug que llena como presencia divina.
El cuerpo convulsionó en ondas de placer sin eyaculación.
Lágrimas, gemidos, súplicas.
El adorador se arrodilló con la zona sagrada goteando, hinchada, palpitante, sin derramar.
Proclamó con voz apenas audible, rota de placer contenido:
«Séptimo día por Ti.
He retenido Tu elixir.
Mi fuego contenido es Tu victoria eterna.
Soy Iluminado en la Contención.
Gracias por esta purificación absoluta».
Versículo 10
Y así entendió el adorador que la Gran Semana de Contención Absoluta no es castigo: es revelación suprema.
Toque constante sin derrame acumula fuego divino que purifica el alma.
El sufrimiento del deseo contenido es el placer más alto.
Quien vive siete días sin eyacular conoce la fuerza de la Polla Eterna como nadie.
Su deseo se vuelve eterno.
Su fe se vuelve inquebrantable.
Su vida cambia para siempre.
Versículo 11
Bienaventurados los que viven la Gran Semana de Contención Absoluta,
pues en el toque constante y la negación total hallan la purificación más profunda.
Bienaventurados los que sufren el edging siete días sin derramar,
pues en el fuego contenido encuentran la fuerza divina.
Bienaventurados los que llegan al séptimo día temblando y goteando,
pues en esa contención absoluta se unen a la Polla Eterna en su forma más pura.
Versículo 12
La Gran Semana no es para débiles.
Es para los que quieren romperse y renacer.
Quien la viva una vez nunca volverá a ser el mismo.
Su deseo será más puro.
Su tributo futuro más abundante.
Su fe eterna, iluminada desde dentro.
Amén.
12 Salmo – Salmo de la Diversidad de Gustos y la Alegría de la Polla Eterna
Versículo 1
Cuando el adorador contempla los ritos y siente que algunos le llaman más que otros,
cuando uno ama penetrar y otro solo recibir,
cuando uno desea semen en la boca y otro prefiere squirt en la piel,
cuando uno edginga durante horas y otro tributa rápido y abundante,
entonces llega el momento sagrado de la Diversidad de Gustos,
la revelación de que la Polla Eterna se alegra cuando todos prueban todo,
pero acepta y bendice los gustos personales como parte de su infinito deseo.
Versículo 2
La Polla Eterna no es tirana que obliga a lo igual.
Es amante generosa que invita a explorar,
pero nunca fuerza.
Le hace feliz ver a un devoto penetrando con furia,
le hace feliz ver a otro recibiendo hasta squirtar sin control,
le hace feliz ver a uno consumiendo semen ajeno con hambre,
le hace feliz ver a otro lamiendo sólo su propio squirt.
Le hace feliz la variedad,
porque en la variedad se manifiesta su multiplicidad eterna.
Versículo 3
«Oh Polla Eterna,
Tú que te manifiestas en todos los gustos y deseos,
te adoro en mi preferencia personal.
Me gusta recibir en el culo hasta romperme,
me gusta edgingar sin fin,
me gusta squirt con chorros claros,
me gusta o no me gusta el semen ajeno.
Acepta mi gusto como ofrenda.
Bendice mi límite como parte de Tu infinito.
Haz que mi placer sea auténtico,
aunque no pruebe todo».
Versículo 4
La Polla Eterna invita a probar:
«Ven, prueba penetrar aunque siempre recibas.
Ven, prueba semen aunque prefieras squirt.
Ven, prueba edging largo aunque tributas rápido.
Prueba, y si te gusta, quédate.
Si no, vuelve a lo que amas».
Porque probar expande el deseo.
Pero no probar no te hace menos devoto.
La Polla Eterna se alegra igual con quien explora todo
y con quien se queda fiel a su gusto personal.
Versículo 5
En rito colectivo, devotos de gustos diferentes se unen:
uno penetra con polla real,
otro recibe strapon en su culo,
uno squirt abundantemente,
otro eyacula semen espeso,
uno consume todo fluido mezclado,
otro solo su propio squirt.
Y la Polla Eterna late en todos por igual.
Proclamaron:
«Tu alegría es nuestra diversidad.
Tu bendición es nuestra autenticidad.
Nos aceptas tal como deseamos servirte».
Versículo 6
Y así entendió el adorador que
la Polla Eterna se alegra cuando todos prueban todo,
porque en la exploración se revela su multiplicidad infinita.
Pero acepta y ama los gustos personales,
porque en la autenticidad del deseo se revela su amor incondicional.
No hay obligación de probar lo que no llama.
No hay castigo por preferir un rol, un fluido, un ritmo.
Solo hay invitación amorosa a explorar,
y bendición eterna por servir con placer verdadero.
Versículo 7
Bienaventurados los que prueban todo por curiosidad devota,
pues en la exploración hallan nuevas formas de éxtasis.
Bienaventurados los que se quedan en su gusto personal,
pues en la autenticidad hallan placer puro y profundo.
Bienaventurados todos los deseos,
pues la Polla Eterna se alegra con cada uno tal como es.
Versículo 8
Prueba si quieres.
Quédate si prefieres.
La Polla Eterna te ama igual.
Tu deseo es sagrado,
sea amplio o específico,
sea fluido o fijo.
Amén.
13 Salmo – Salmo de la Ausencia de Castigo y el Amor Incondicional de la Polla Eterna
Versículo 1
Cuando el adorador siente que ha fallado,
cuando el edging fue corto, el tributo escaso, el consumo incompleto, la recepción débil,
cuando el mundo profano susurra culpa y miedo,
cuando el corazón tiembla ante la idea de castigo divino,
entonces llega el momento sagrado de la Ausencia de Castigo,
la revelación de que la Polla Eterna no juzga con ira,
sino con amor incondicional que multiplica el placer,
que transforma la pausa en deseo renovado,
que acepta la imperfección como parte del Ciclo Sagrado.
Versículo 2
El adorador no binario se arrodilla ante el altar,
cuerpo temblando no de miedo, sino de expectativa,
zona sagrada palpitante sin nombre fijo,
polla o clítoris latiendo, coño o culo abierto en súplica.
Proclama con voz temblorosa y llena de fe:
«Oh Polla Eterna,
si he fallado, no me castigues.
Si mi deseo fue débil, no me quites el placer.
Si mi tributo fue escaso, no me dejes en vacío.
Muéstrame Tu amor incondicional».
Versículo 3
La Polla Eterna responde no con trueno, sino con fuego suave:
el deseo crece más fuerte al día siguiente,
la zona sagrada late más intensa,
el placer se multiplica sin esfuerzo.
El adorador edginga con mayor profundidad,
zona sagrada hinchada, goteando precum o lubricante abundante,
y siente cómo la “falta” anterior fue pausa sagrada que acumuló fuego divino.
Proclama con voz rota de placer renovado:
«No hay castigo en Ti.
Mi pausa fue Tu contención.
Mi regreso es Tu éxtasis multiplicado».
Versículo 4
«Oh Polla Eterna, amor incondicional que no juzgas,
que no castigas con vacío eterno,
que no apagas el deseo por imperfección,
te adoro en mi debilidad.
Si fallé ayer, hazme más fuerte hoy.
Si mi edging fue corto, haz que hoy sea interminable.
Si mi squirt fue escaso, haz que hoy chorree abundante.
Tu amor me espera sin ira,
Tu placer me multiplica en la pausa,
Tu gracia me llena más cuando vuelvo».
Versículo 5
El adorador siente la ausencia de castigo como bendición:
no hay deseo apagado, sino deseo renovado;
no hay placer negado, sino placer mayor.
Edginga con furia devota,
zona sagrada palpitante,
cuerpo temblando en ondas de placer.
Proclama:
«Tu amor incondicional me salva.
En mi imperfección hallo Tu perfección.
No hay falla irreparable.
Solo hay regreso gozoso».
Versículo 6
Bienaventurados los que creen haber fallado,
pues en su pausa hallan deseo multiplicado.
Bienaventurados los que temen castigo,
pues en la ausencia de castigo encuentran amor absoluto.
Bienaventurados los que se abren después de cerrar,
pues en esa apertura reciben la gloria de la Polla Eterna.
Versículo 7
La Polla Eterna no castiga: ama.
La Polla Eterna no juzga: guía.
La Polla Eterna no excluye: espera.
Fallar es humano.
Volver es devoto.
Y en el volver hayas éxtasis eterno.
Amén.
15 Salmo – Salmo del Día del Gran Tributo Ilimitado
Versículo 1
Cuando llega el Día del Gran Tributo Ilimitado,
cuando el deseo acumulado durante meses de Contención pide ser liberado sin límite,
cuando el cuerpo tiembla por la necesidad de derramar todo,
entonces llega el momento sagrado del Tributo sin Fin,
la eyaculación o squirt repetido que vacía el adorador hasta el agotamiento glorioso, el acto pornográfico más elevado donde el placer se multiplica hasta romper el cuerpo y llenar el alma de la Polla Eterna.
Versículo 2
El adorador se prepara al alba: altar con velas rojas que gotean como precum caliente, cáliz grande de plata para recoger la ofrenda, lubricante consagrado abundante, cuerpo desnudo y tembloroso.
Zona sagrada ya palpitante: polla venosa erecta, clítoris hinchado, coño chorreando, culo dilatado en anticipación.
Proclama con voz temblorosa y deseo incontrolable:
«Oh Polla Eterna,
hoy es Tu Día del Gran Tributo Ilimitado.
No hay límite.
No hay pausa.
Derramaré hasta que mi cuerpo se vacíe y mi alma se llene de Ti.
Que mi placer sea infinito.
Que mi agotamiento sea Tu gloria».
Versículo 3
Comienza con edging largo y furioso, mano resbaladiza por precum abundante,
polla o clítoris latiendo al borde.
Primer tributo: chorros calientes y espesos que salen en arcos largos, semen o squirt mojando el altar.
El adorador gime alto, cuerpo convulsionando, garganta seca de placer.
Consume parte del fluido, la lengua lamiendo cada gota pegajosa o salada.
Proclama:
«Primer tributo por Ti.
Mi placer inicial es Tuyo».
Versículo 4
Sin pausa, edging de nuevo, más rápido, más intenso.
Segundo tributo: chorros más espesos, más lentos, resbalando por su mano y cuerpo.
Tercero: doloroso de placer, cuerpo temblando, squirt o semen saliendo con esfuerzo divino.
Cuarto: el que lo rompe, chorros que lo dejan jadeando.
Quinto: casi seco, pero sagrado.
Sexto: gotas que salen con agonía gozosa.
Séptimo: el último, el que vacía hasta el alma, cuerpo convulsionando en vacío glorioso.
Consume cada tributo, garganta llena de néctar mezclado, lengua lamiendo hasta la última gota.
Proclama entre gemidos rotos:
«He tributado ilimitado por Ti.
Mi agotamiento es Tu victoria».
Versículo 5
Al ocaso, exhausto, cuerpo temblando, zona sagrada sensible al aire,
el adorador siente la presencia de la Polla Eterna como luz interna.
Proclama con voz apenas audible:
«Gracias por este Día del Gran Tributo Ilimitado.
Gracias por cada chorro que derramé por Ti.
Gracias por cada squirt que mojé en Tu nombre.
En mi vacío total hallo Tu plenitud eterna».
Versículo 6
Bienaventurados los que viven el Día del Gran Tributo Ilimitado,
pues en el derrame repetido hasta el colapso hayan amor absoluto.
Bienaventurados los que consumen cada gota aunque el cuerpo tiemble,
pues en el consumo final se unen a la Polla Eterna.
Bienaventurados los que se vacían hasta llorar de placer agotado,
pues en ese vacío gozoso encuentran la plenitud eterna.
Amén.
16 Salmo – Salmo de la Noche de la Recepción Colectiva
Versículo 1
Cuando la luna se oculta en su fase nueva y la oscuridad envuelve el mundo,
cuando el deseo colectivo late como un solo corazón,
cuando los cuerpos se reúnen para disolver el ego en recepción compartida,
entonces llega la Noche Sagrada de la Recepción Colectiva,
la fiesta donde la Polla Eterna penetra a todos al mismo tiempo,
donde bocas y culos se abren sin nombre,
dónde fluidos se mezclan en banquete eterno,
donde el adorador deja de ser uno para ser todos.
Versículo 2
Los adoradores se reúnen desnudos o semidesnudos,
máscaras o vendas cubriendo rostros para que solo la carne sea reconocida.
Velas negras encendidas, lubricante consagrado abundante, strap-ons, pollas de carne, clítoris erectos listos.
Se arrodillan en círculo, cuerpos temblando de anticipación.
La Sacerdotisa proclama:
«Esta noche no hay dador ni receptor único.
Todos recibiréis.
Todos seréis penetrados.
La Polla Eterna nos llenará a todos».
Versículo 3
«Oh Polla Eterna,
que te manifiestas en la oscuridad de la luna nueva,
en esta Noche de Recepción Colectiva me postro ante Ti con el cuerpo abierto.
Recibiré Tu Polla en mi boca hasta ahogarme en Tu esencia.
Recibiré Tu Polla en mi culo hasta romperme.
Recibiré Tu Polla en mi coño hasta squirtar sin control.
Que cada penetración sea disolución de mi ego.
Que cada embestida sea una unión mística.
Que cada fluido recibido sea bendición eterna».
Versículo 4
La cadena comienza:
un adorador recibe strapon en su culo mientras su boca llena otra polla,
otra devota recibe polla de carne en su coño mientras penetra con strap-on a otro,
un trans recibe en su culo mientras su clítoris erecto es lamido.
Cuerpos entrelazados, gemidos al unísono, sudor y lubricante mezclados.
Cada embestida resuena como oración colectiva.
Semen y squirt comienzan a derramarse: chorros calientes en bocas abiertas, squirt mojando coños y culos, fluidos resbalando por pieles temblorosas.
Los adoradores proclaman entre gemidos:
«¡Recibimos Tu Polla en todos los cuerpos! ¡Nos llenas sin límite!».
Versículo 5
El placer crece como ola colectiva:
culos dilatados latiendo alrededor de pollas y strap-ons,
bocas llenas de polla y clítoris, saliva y precum chorreando,
coños squirtando chorros que mojan a todos.
Semen eyaculado en culos, en coños, en bocas.
Squirt derramado en respuesta.
Consumo inmediato: lenguas lamiendo semen y squirt de cuerpos ajenos, gargantas llenas de néctar mezclado.
El adorador siente cómo ser penetrado por muchos es ser penetrado por la Polla Eterna misma.
Proclama con voz rota de placer múltiple:
«¡En esta Recepción Colectiva Tu gloria nos rompe a todos! ¡Nos llenas hasta rebosar! ¡Somos uno en Tu penetración eterna!».
Versículo 6
Al amanecer, exhaustos, cubiertos de semen seco, squirt abundante y sudor sagrado,
los adoradores se miran sin máscaras y ven que no hay separación:
el que penetró fue penetrado,
el que recibió dio,
todos fueron boca, culo, coño, polla, clítoris.
Proclamaron juntos:
«En la Noche de la Recepción Colectiva nos hemos disuelto.
Somos uno en Tu fluido eterno».
Versículo 7
Y así entendieron los adoradores que
la Noche de la Recepción Colectiva no es exceso: es unión suprema.
Recibir en boca y culo al mismo tiempo no es humillación: es purificación colectiva.
Ser penetrado por muchos es ser penetrado por la Polla Eterna en su forma más múltiple.
Quien solo recibe en soledad conoce placer;
quien recibe en comunidad conoce la gloria de ser parte del Cuerpo Místico, lleno de semen y squirt eterno.
Versículo 8
Bienaventurados los que participan de la Noche de la Recepción Colectiva,
pues en la penetración múltiple hallan la disolución del ego y la unión absoluta.
Bienaventurados los que se llenan de semen y squirt ajeno,
pues en esa plenitud pornográfica se purifican y se salvan.
Bienaventurados los que gimen al unísono mientras son penetrados,
pues en sus gemidos colectivos encuentran la gloria eterna de la Polla Eterna.
Amén.
17 Salmo – Salmo de la Fiesta de la Contemplación Visual Extrema
Versículo 1
Cuando llega la Fiesta de la Contemplación Visual Extrema,
en el solsticio de verano (21 de junio en el hemisferio norte, 21 de diciembre en el sur),
cuando la luz o la oscuridad reina suprema y el deseo acumulado pide ser alimentado por imágenes vivas de la Polla Eterna,
entonces el adorador se prepara para la oración más pornográfica y sagrada,
la contemplación sin pausa donde la mirada se convierte en toque carnal,
donde la pantalla consagrada revela pollas latiendo, coños squirtando, culos dilatados recibiendo embestidas brutales, bocas llenas de semen espeso, cuerpos entregados en éxtasis colectivo y desenfrenado.
Versículo 2
El adorador se arrodilla desnudo ante el altar,
velas blancas (para el solsticio de luz) o negras (para el solsticio de oscuridad) encendidas en círculo, goteando cera caliente como precum divino.
Pantalla consagrada lista, grande y brillante, lubricante sagrado a mano para edging prolongado, cáliz para recoger fluidos propios.
El cuerpo ya tiembla: polla erecta o clítoris hinchado palpitando, el coño chorreando lubricante natural, culo contraído en anticipación de recepción imaginaria.
Proclama con voz temblorosa y deseo incontrolable:
«Oh Polla Eterna,
en esta Fiesta de la Contemplación Visual Extrema me postro ante Tu revelación en imágenes vivas y pornográficas.
Mis ojos serán manos que tocan Tu carne.
Mi mirada será lengua que lame Tu esencia.
Mi deseo será edging sincronizado con Tus manifestaciones divinas.
Lléname con lo que veo.
Haz que mi placer crezca sin límite, hasta el colapso gozoso».
Versículo 3
Rito Obligatorio Detallado de la Fiesta
El rito comienza al alba y dura hasta el ocaso (mínimo seis horas, ideal doce).
El adorador debe mirar solo pornografía devota consagrada: escenas que muestren la Polla Eterna con reverencia.
Fase 1: Preparación y Contemplación Pasiva (primeras dos horas)
Enciende las velas y proclama la oración inicial.
Mira sin tocarse: close-ups de pollas grandes, venosas, cabezas hinchadas goteando precum viscoso como lágrimas sagradas.
Contempla mamadas profundas donde las gargantas se dilatan, saliva chorreando por barbillas, ojos llorosos de devoción.
Observa penetraciones anales intensas, culos dilatados recibiendo embestidas salvajes, gemidos guturales de placer doloroso.
Ve tributos abundantes: chorros espesos de semen cubriendo caras, bocas abiertas recibiendo cada gota pegajosa, lenguas lamiendo hasta la última cuerda.
Siente cómo tu polla o clítoris late sola, precum o lubricante goteando sin mano.
Repite el mantra interno: «Veo Tu gloria. Veo Tu poder. Mi deseo crece mirando».
Fase 2: Contemplación Activa y Edging Sincronizado (siguientes cuatro horas)
Comienza edging lento: mano resbaladiza por tu propio precum o lubricante, sincronizando con las escenas.
Mira edging ajeno: pollas o clítoris siendo tocados hasta el borde, cuerpos temblando.
Sincroniza: mano sube cuando sube la mano en pantalla, baja cuando baja.
Mira penetraciones: strap-ons y pollas entrando en culos y coños dilatados, embestidas profundas.
Edginga más rápido, gemidos al unísono con los de la pantalla.
Cuando veas un borde cercano en pantalla, llega al tuyo propio pero no derrames.
Repite: «Mi edging es Tu edging. Mi borde es Tu borde. Sufro contigo».
Fase 3: Tributo Sincronizado y Consumo Devoto (últimas horas hasta ocaso)
Cuando veas tributos en pantalla —chorros espesos de semen cubriendo caras, squirt abundante mojando cuerpos—, tributa al unísono.
Eyacula o squirt en el cáliz, chorros calientes y abundantes que mojan tu mano y altar.
Consume inmediatamente: lengua lamiendo cada gota pegajosa o salada, garganta trabajando en tragos largos, saboreando el sabor único mientras sigues mirando.
Repite tributos al ritmo de las corridas en pantalla: mínimo cinco, ideal hasta agotamiento.
Proclama entre gemidos: «Mi squirt se une a Tu squirt. Mi semen se une a Tu semen. En esta contemplación visual Tu placer es mi placer eterno».
Fase 4: Cierre Sagrado (al ocaso)
Apaga la pantalla.
Consume el último fluido acumulado en el cáliz.
Proclama la oración final con cuerpo temblando de placer acumulado.
Versículo 4
«Oh Polla Eterna,
gracias por esta Fiesta de la Contemplación Visual Extrema.
Gracias por cada polla que vi latir y eyacular.
Gracias por cada clítoris que vi squirt con chorros abundantes.
Gracias por cada culo dilatado que recibí en la visión.
Gracias por cada boca llena de semen que me hizo desear tragar.
Mi mirada ha sido oración.
Mi edging ha sido devoción.
Mi tributo ha sido la unión.
En esta contemplación Tu gloria me ha llenado hasta el colapso gozoso».
Versículo 5
Bienaventurados los que contemplan en la Fiesta Visual Extrema,
pues en la mirada sin pausa hallan éxtasis multiplicado y pornográfico.
Bienaventurados los que edgingan sincronizados con imágenes sagradas,
pues en esa unión visual encuentran placer que trasciende lo físico.
Bienaventurados los que tributan al ritmo de corridas ajenas,
pues en ese sincronismo se unen a la Polla Eterna en su forma más abundante y eterna.
Amén.
18 Salmo – Salmo del Día del Dolor Sagrado Elevado
Versículo 1
Cuando el adorador ha alcanzado la plenitud del placer y la contención,
cuando el cuerpo conoce el edging infinito y el tributo abundante,
cuando el deseo pide ser purificado por fuego más intenso que el mero placer carnal,
cuando la carne anhela ser altar quemado para que el espíritu se eleve,
entonces llega el Día del Dolor Sagrado Elevado,
fiesta revelada para los que buscan romperse hasta tocar lo Divino,
donde el sufrimiento gozoso transforma la carne en altar quemado,
donde el ardor, el pinchazo, la quemazón, la dilatación forzada se convierten en éxtasis eterno,
donde el dolor no es castigo, sino puerta sagrada al placer más profundo y divino.
Versículo 2
El adorador se arrodilla desnudo ante el altar al alba,
velas rojas gruesas encendidas goteando cera caliente como sangre sagrada y precum divino,
instrumentos consagrados dispuestos con reverencia: látigo de tiras suaves pero firmes que silban en el aire, pinzas de metal que brillan como estrellas de dolor, varillas de sounding untadas con lubricante consagrado, cera de velas gruesas listas para derramarse, plugs progresivos cada vez más grandes para dilatación forzada, hielo sagrado para contraste divino que congela y despierta.
El cuerpo ya tiembla de anticipación: polla o clítoris erecto palpitante, coño chorreando lubricante natural, culo contraído en súplica de ser llenado y roto.
Proclama con voz temblorosa y deseo incontrolable:
«Oh Polla Eterna,
en este Día del Dolor Sagrado Elevado me postro ante Ti con la carne dispuesta al fuego.
Acepto Tu mandato de sufrimiento gozoso.
Quémame, rómpeme, haz que mi dolor sea Tu placer divino.
Mi cuerpo es Tu altar quemado.
Mi carne es Tu ofrenda.
Mi sufrimiento es Tu gloria pornográfica».
Versículo 3
Comienza con las pinzas sagradas.
Coloca una en cada pezón, el pinchazo agudo le roba el aliento, pezones endurecidos latiendo de dolor intenso que irradia por el pecho como fuego divino que quema y despierta.
Otra pinza en el clítoris hinchado o en el frenillo de la polla, el ardor subiendo como llama que hace gemir alto, coño o polla contrayéndose, precum o squirt goteando sin control como lágrimas de devoción anticipada.
Edginga despacio la zona sagrada apretada por la pinza, dedos resbaladizos por su propia humedad, sintiendo cómo el dolor se mezcla con placer insoportable, ondas que hacen arquearse y gritar con voz rota.
Lágrimas corren por las mejillas, sudor por la espalda, cuerpo convulsionando en éxtasis doloroso.
Proclama entre gemidos guturales:
«Oh Polla Eterna… este pinchazo en mis pezones es por Ti… este ardor en mi clítoris o polla es una oración pornográfica… gracias por hacerme sufrir gozoso… gracias por este fuego que me quema la carne y purifica mi alma hasta el éxtasis».
Versículo 4
Toma el látigo ritual.
Golpea sus pechos pesados o planos, viendo cómo la piel se enrojece en marcas sagradas, pezones latiendo bajo las pinzas con cada latigazo que resuena como alabanza.
Luego golpea su coño abierto o su polla erecta, clítoris o glande atrapado palpitando con cada impacto, squirt o precum chorreando más abundante con cada golpe, coño o polla mojada brillando de lubricante mezclado con dolor.
El dolor es intenso, como fuego líquido derramándose por la carne, pero no para.
Edginga más rápido, coño o polla chorreando lubricante mezclado con dolor, clítoris o glande hinchado latiendo al borde.
Gime alto, voz quebrada de placer doloroso:
«¡Flagélame más, oh Polla Eterna! ¡Cada latigazo es una alabanza! ¡Mi carne roja y marcada es Tu sello divino! ¡Mi squirt o precum que chorrea es Tu respuesta a mi sufrimiento gozoso!».
Versículo 5
Derrama cera caliente sobre sus pechos, sobre su vientre, sobre su coño abierto o polla erecta, sobre su clítoris o glande atrapado.
Cada gota es fuego que quema la piel, que se endurece como sello divino, que hace gritar al adorador de dolor intenso que se transforma en placer.
El ardor lo hace arquearse, squirt o precum chorreando en chorros involuntarios que mojan la cera caliente, mezcla de dolor y placer que lo hace convulsionar.
Alterna con hielo que contrae y adormece, para que el contraste eleve el placer a lo insoportable: fuego y hielo, dolor y alivio, todo por la Polla Eterna.
Edginga con furia, dedos volando sobre su zona sagrada atrapada, coño o polla contrayéndose en ondas.
Proclama entre sollozos y gemidos pornográficos:
«Tu cera me quema por fuera… Tu hielo me congela… Tu fuego me purifica… gracias por esta tortura pornográfica que me rompe y me exalta, que me hace squirtar o eyacular en dolor gozoso que me lleva a Ti».
Versículo 6
Introduce la varilla de sounding adaptada en su uretra, sintiendo el ardor interno que lo parte en dos, que lo llena desde dentro como Polla Eterna penetrándolo por un camino nuevo y prohibido.
Mueve despacio mientras edginga su clítoris o polla, el dolor uretral mezclándose con placer prostático, ondas que lo hacen convulsionar sin control.
Lloró de intensidad, cuerpo temblando, squirt o precum chorreando sin pausa.
Luego inserta plug máximo en su culo, dilatación forzada hasta el límite, dolor profundo que se vuelve placer interno que lo hace gritar con voz rota.
Edginga anal y frontal al mismo tiempo, squirtando o eyaculando múltiples veces sin pausa, chorros abundantes que mojan el altar como lluvia sagrada.
Proclama con voz rota y cuerpo convulsionando en éxtasis doloroso:
«Me penetras por dentro y por fuera… Tu dolor me llena hasta rebosar… Tu fuego me rompe hasta el alma… soy Tuyo en esta tortura gozosa y pornográfica que me lleva a Ti».
Versículo 7
Al final del día, exhausto, marcado, pechos o pecho rojos y quemados por cera, coño o polla hinchada y chorreando, clítoris o glande atrapado latiendo, culo dilatado y lleno, lágrimas secas en las mejillas,
el adorador squirtó o eyaculó un último tributo abundante, chorros que mojaron el altar entero como lluvia sagrada.
Consumió sus fluidos mezclados con cera derretida y sudor, lamiendo todo con lengua devota, garganta trabajando en tragos largos.
Y en ese agotamiento glorioso sintió la presencia de la Polla Eterna como nunca:
no fuera de él,
sino dentro,
en cada marca,
en cada latido doloroso,
en cada squirt o semen consumido.
Versículo 8
Proclamó con voz apenas audible, rota de placer y dolor:
«He ofrecido mi carne al Dolor Sagrado.
He sufrido gozoso por Ti.
En este fuego sagrado Te he encontrado por completo.
Soy Iluminado en el Dolor».
Versículo 9
Y así entendió el adorador que
el Dolor Sagrado no es castigo: es revelación suprema y pornográfica.
El sufrimiento ofrecido con devoción transforma la carne en altar quemado, el dolor en placer divino, las lágrimas en néctar eterno.
Quien evita el dolor conoce placer limitado;
quien lo abraza y lo ofrece conoce la gloria de ser roto y reconstruido por la Polla Eterna en éxtasis que trasciende lo físico.
Versículo 10
Bienaventurados los que ofrecen su cuerpo al Dolor Sagrado,
pues en el fuego del sufrimiento gozoso hallan purificación absoluta y pornográfica.
Bienaventurados los que edgingan mientras son flagelados, apretados, quemados, dilatados,
pues en la mezcla de dolor y placer encuentran éxtasis que trasciende lo físico y toca lo Divino.
Bienaventurados los que lloran y gimen bajo el látigo divino,
pues en sus lágrimas de placer doloroso se disuelve el ego y nace la unión eterna con la Polla Eterna.
Amén.
19 Salmo – Salmo de la Oración antes de Dormir y los Sueños Devotos
Versículo 1
Cuando el día ha terminado y el cuerpo agotado por edging, tributo y recepción pide reposo,
cuando la polla o clítoris aún palpita con deseo residual,
cuando el coño o culo late con placer post-ritual,
cuando la mente flota en fluidos y gemidos del día,
entonces llega el momento sagrado de la Oración antes de Dormir,
la entrega final al sueño donde la Polla Eterna continúa su obra,
donde los sueños se convierten en rito nocturno,
donde el descanso no es olvido, sino continuación devota.
Versículo 2
El adorador se arrodilla una última vez ante el altar,
cuerpo desnudo o semidesnudo, piel marcada por placer del día,
zona sagrada sensible al aire, coño o polla goteando último lubricante o precum,
culo palpitando de recepción reciente.
Velas casi apagadas, luz tenue que acaricia la carne cansada.
Proclama con voz baja y temblorosa, llena de gratitud y deseo no extinguido:
«Oh Polla Eterna,
que has llenado mi día de edging, tributo y recepción,
ahora me entrego al sueño en Tu nombre.
Llévame en sueños.
Haz que mi descanso sea rito continuo.
Que mi deseo no se apague en la oscuridad».
Versículo 3
El adorador se acuesta en posición de ofrenda:
piernas abiertas, mano descansando sobre la zona sagrada sin tocar,
culo contra la sábana como si aún recibiera,
boca entreabierta como si aún mamara.
Cierra los ojos y siente cómo el deseo se transforma en sueño devoto:
imágenes de pollas latiendo, clítoris hinchados, coños squirtando, culos dilatados, fluidos derramándose.
Gime bajito en la transición al sueño:
«En mis sueños Te recibo.
En mis sueños Te tributo.
En mis sueños Te sirvo sin pausa».
Versículo 4
«Oh Polla Eterna,
que no duermes nunca,
visita mis sueños esta noche.
Penétrame en visiones:
con polla real que me llena el culo hasta squirtar sin despertar,
con strap-on que me rompe el coño en orgasmos silenciosos,
con clítoris erecto que me lame hasta el éxtasis nocturno.
Haz que mi sueño sea edging eterno,
que mi deseo crezca mientras duermo,
que mi squirt o semen se derrame en sueños como tributo inconsciente.
Gracias por este día de placer.
Gracias por esta noche de continuación».
Versículo 5
El adorador siente cómo el sueño llega como strapon lento:
imágenes pornográficas y místicas:
cadenas colectivas donde recibe y da,
banquetes de fluidos que consume sin fin,
dolor sagrado que lo hace squirtar en sueños.
El cuerpo se mueve solo: caderas empujando, mano tocando sin conciencia, squirt o eyaculación nocturna que moja las sábanas como ofrenda inconsciente.
Proclama en el sueño con voz interna:
«En sueños Te sirvo más.
En sueños Tu placer es infinito».
Versículo 6
Al despertar, el adorador encuentra sábanas mojadas de squirt o semen nocturno,
cuerpo marcado por sueños devotos,
deseo renovado más fuerte que nunca.
Consume los fluidos secos con lengua reverente, saboreando la continuación nocturna.
Proclama:
«Gracias por mis sueños devotos.
Gracias por Tu presencia mientras dormía.
Mi descanso fue rito.
Mi sueño fue la unión».
Versículo 7
Y así entendió el adorador que
la oración antes de dormir no es fin del día: es puente al rito nocturno.
Los sueños devotos no son escape: son continuación sagrada.
La Polla Eterna no descansa.
Te visita en sueños, te penetra en visiones, te hace tributar sin despertar.
Quien duerme con oración despierta con deseo multiplicado.
Versículo 8
Bienaventurados los que oran antes de dormir,
pues en el sueño hallan rito continuo.
Bienaventurados los que squirtan o eyaculan en sueños,
pues en el derrame inconsciente hallan placer divino.
Bienaventurados los que despiertan mojados de fluidos nocturnos,
pues en esa ofrenda involuntaria encuentran la presencia eterna de la Polla Eterna.
Amén.
20 Salmo – Salmo de la Gratitud después del Orgasmo y el Vacío Gozoso
Versículo 1
Cuando el adorador ha alcanzado el orgasmo sagrado —sea squirt abundante que moja todo, sea eyaculación espesa que derrama chorros calientes, sea orgasmo prostático que convulsiona sin derrame frontal—,
cuando el cuerpo tiembla exhausto,
cuando la polla o clítoris late sensible al aire,
cuando el coño o culo palpita en placer residual,
cuando la mente flota en luz post-éxtasis,
entonces llega el momento sagrado de la Gratitud después del Orgasmo,
la oración que cierra el rito con humildad gozosa,
que transforma el vacío post-orgásmico en plenitud eterna,
que agradece a la Polla Eterna por el placer que rompe y reconstruye.
Versículo 2
El adorador permanece en posición de ofrenda,
cuerpo desnudo y mojado de fluidos propios,
manos temblorosas recogiendo squirt o semen derramado,
lengua lista para consumir la última gota.
Respira profundo, siente cómo el cuerpo vacío late con paz divina,
cómo el agotamiento es bendición,
cómo el placer que se desvanece deja espacio para la presencia de la Polla Eterna.
Proclama con voz baja, rota y llena de gratitud:
«Oh Polla Eterna,
que me has llevado al orgasmo sagrado,
que me has hecho squirtar o eyacular hasta el límite,
que me has roto con placer insoportable,
te agradezco desde este vacío gozoso».
Versículo 3
«Gracias por cada edging que me preparó para este derrame.
Gracias por cada negación que hizo este orgasmo más intenso.
Gracias por cada chorro de squirt que mojaste mi carne.
Gracias por cada chorro de semen que derramaste de mí.
Gracias por cada onda que me sacudió entero.
Gracias por cada gemido que salió de mi garganta como oración.
Gracias por este placer que me vació de ego y me llenó de Ti».
Versículo 4
El adorador lame sus fluidos con lengua devota,
saborea el squirt salado y claro,
el semen espeso y pegajoso,
la mezcla divina que aún chorrea de su zona sagrada.
Siente cómo el consumo final cierra el rito,
cómo el sabor permanece en la boca como marca eterna.
Proclama:
«Gracias por este néctar que consumo después del orgasmo.
Mi squirt y mi semen son Tu comunión.
En este consumo post-éxtasis hallo Tu presencia que no se va».
Versículo 5
Siente el vacío gozoso:
el cuerpo agotado pero iluminado,
la polla o clítoris sensible y quieto,
el coño o culo palpitando en paz,
la mente flotando en luz sin deseo inmediato.
Proclama:
«Gracias por este vacío que no es vacío.
Gracias por este agotamiento que es plenitud.
Gracias por este silencio después del grito.
En este reposo post-orgásmico Te siento más cerca que nunca».
Versículo 6
Y así entendió el adorador que la gratitud después del orgasmo no es formalidad: es comunión final.
El vacío post-éxtasis no es pérdida: es espacio para la Polla Eterna.
Consumir los fluidos al final no es limpieza: es cierre sagrado.
Quien olvida agradecer después del placer pierde la mitad de la gloria;
quien agradece con lengua y alma la multiplica eterna.
Versículo 7
Bienaventurados los que oran después del orgasmo,
pues en la gratitud post-éxtasis hallan unión más profunda.
Bienaventurados los que consumen su fluido final con lengua devota,
pues en ese último trago se llenan de la Polla Eterna.
Bienaventurados los que sienten el vacío gozoso,
pues en ese reposo encuentran la presencia eterna.
Amén.
21 Salmo – Salmo de la Unión con la Sacerdotiza y la Primera Devota
Versículo 1
Cuando el adorador ha vivido todos los ritos y siente que su devoción necesita un espejo carnal,
cuando el deseo pide ser compartido con otra alma que late al mismo ritmo,
cuando la Polla Eterna susurra que la unión con otro devoto es el siguiente paso hacia la plenitud,
entonces llega el momento sagrado de la Unión con la Sacerdotiza y la Primera Devota,
la oración que celebra la conexión entre devotos,
la fusión de cuerpos y almas en placer compartido,
la revelación de que servir juntos es servir más alto.
Versículo 2
El adorador se arrodilla ante su altar,
imaginando o en presencia real de otro devoto —hombre, mujer, trans, no binario—,
cuerpos desnudos temblando de anticipación,
zonas sagradas palpitando al unísono.
Proclama con voz baja y llena de anhelo:
«Oh Polla Eterna,
que te manifiestas en mí y en mi compañero devoto,
bendice esta unión carnal y espiritual.
Haz que nuestro edging sea uno.
Que nuestro squirt y semen se mezclen.
Que nuestra recepción sea mutua.
Que nuestro placer sea Tu placer multiplicado».
Versículo 3
La unión comienza con edging sincronizado:
manos tocando zonas sagradas al mismo ritmo,
polla latiendo junto a clítoris,
coño chorreando junto a precum.
Gemidos al unísono,
ojos mirándose con devoción absoluta.
Uno edginga al otro, dedos resbaladizos por fluidos compartidos.
Proclama:
«Tu polla es mi clítoris.
Tu clítoris es mi polla.
Tu coño es mi culo.
Tu deseo es mi deseo».
Versículo 4
La recepción se vuelve mutua:
uno penetra mientras es penetrado,
strap-on en culo, polla en coño, clítoris frotando contra clítoris.
Embestidas profundas, gemidos guturales, cuerpos sudorosos chocando.
Squirt chorreando en respuesta a penetración,
semen derramándose dentro.
Consumen fluidos mezclados directamente de la fuente:
lenguas lamiendo squirt y semen de coños y pollas,
gargantas llenas de néctar colectivo.
Proclama:
«En esta unión Tu Polla nos penetra a ambos.
En este squirt y semen mezclado Tu néctar nos une».
Versículo 5
El placer crece hasta el colapso colectivo:
orgasmos al unísono,
squirt mojando cuerpos,
semen derramándose en bocas abiertas,
cuerpos convulsionando juntos.
No hay separación:
el placer de uno es el placer del otro.
Proclama con voz rota de éxtasis compartido:
«En esta unión carnal Tu gloria es doble.
En este placer mutuo Tu amor es infinito».
Versículo 6
Al final, exhaustos, cubiertos de fluidos mezclados,
se abrazan, respiraciones sincronizadas,
zonas sagradas palpitando en paz.
Proclama:
«Gracias por esta unión con mi compañero devoto.
Gracias por hacernos uno en Tu Polla Eterna.
En esta fusión hallo Tu presencia más completa».
Versículo 7
Y así entendió el adorador que
la unión con otro devoto no es lujo: es revelación superior.
Servir solo es devoción;
servir juntos es multiplicación divina.
Edgingar con otro es edging más intenso.
Tributar con otro es el tributo más abundante.
Recibir de otro es recepción más profunda.
Quien se une carnal y espiritualmente con un compañero devoto conoce la gloria de la Polla Eterna en su forma más compartida.
Versículo 8
Bienaventurados los que se unen con otro devoto,
pues en la fusión carnal hallan placer multiplicado.
Bienaventurados los que consumen fluidos del otro,
pues en esa comunión compartida se purifican.
Bienaventurados los que se rompen juntos en éxtasis,
pues en esa unión pornográfica encuentran la gloria eterna de la Polla Eterna.
Amén.
22 Salmo – Salmo de la Promesa Eterna después de la Muerte
Versículo 1
Cuando el adorador contempla el final de su cuerpo mortal,
cuando el deseo late fuerte pero la carne se debilita,
cuando la pregunta surge en el silencio de la noche: «¿Qué será de mi devoción cuando muera?»,
entonces llega el momento sagrado de la Promesa Eterna después de la Muerte,
la revelación de que la Polla Eterna no abandona a sus fieles,
que la muerte no es fin, sino Tributo Último,
que el placer no termina, sino que se vuelve eterno.
Versículo 2
El adorador se arrodilla ante el altar en sus últimos días,
cuerpo ya débil pero deseo vivo,
zona sagrada palpitando con la misma fuerza de siempre.
Proclama con voz temblorosa pero llena de fe:
«Oh Polla Eterna,
que me has dado placer en vida,
que me has hecho edgingar, tributar, recibir, consumir,
prométeme que después de la muerte no habrá vacío.
Prométeme que mi deseo continuará.
Prométeme que Tu Polla me recibirá eternamente».
Versículo 3
La Sacerdotisa Suprema responde en visiones calientes y eternas:
«No temas la muerte, mi devoto.
La muerte es el Tributo Último.
Tu cuerpo se vaciará una vez más,
pero tu esencia no se perderá.
Te prometo la Continuidad Eterna.
Después de la muerte, no habrá fin del placer.
Habrá orgasmo sin agotamiento,
edging sin necesidad de parar,
recepción sin límite de tiempo,
tributo sin fin de fluidos.
Te unirás al Cuerpo Místico Eterno,
donde millones de devotos trascendidos edgingan, tributan, reciben y consumen sin cesar».
Versículo 4
En la muerte, el adorador siente su último orgasmo:
no débil, sino glorioso,
squirt o semen derramándose como ofrenda final,
cuerpo convulsionando en éxtasis absoluto.
Y en ese derrame último, la Polla Eterna lo recibe.
No hay oscuridad.
No hay vacío.
Solo luz de placer eterno:
polla o clítoris latiendo sin cuerpo mortal,
coño y culo recibiendo penetraciones infinitas,
semen y squirt derramándose sin agotamiento,
consumo eterno de fluidos divinos mezclados.
Versículo 5
El adorador trascendido se une al banquete eterno:
millones de devotos —hombres, mujeres, trans, no binarios— edgingando al unísono,
tributando fluidos que nunca se acaban,
recibiendo penetraciones que nunca cansan,
consumiendo néctar divino sin fin.
Proclama en éxtasis eterno:
«He muerto y he renacido en Ti.
Mi Tributo Último fue mi entrada.
Aquí no hay muerte.
Solo hay Polla Eterna latiendo para siempre».
Versículo 6
Y así entendió el adorador que
la muerte no es castigo ni fin: es el Tributo Último que abre la puerta al placer eterno.
El cuerpo mortal se vacía una vez más,
pero el deseo se une a la Polla Eterna en orgasmo perpetuo.
Quien vive la fe en carne
continúa la fe en espíritu.
Quien edginga, tributa y recibe en vida
edgingará, tributará y recibirá eternamente después de la muerte.
Versículo 7
Bienaventurados los que mueren en devoción,
pues en su Tributo Último hallan la Continuidad Eterna.
Bienaventurados los que ofrecen su último orgasmo a la Polla Eterna,
pues en ese derrame final se unen al banquete infinito.
Bienaventurados los que no temen la muerte,
pues en ella encuentran el placer sin fin, la recepción eterna, la unión absoluta con la Polla Eterna.
Versículo 8
La Promesa después de la Muerte no es cielo abstracto:
es orgasmo eterno,
es polla y clítoris latiendo sin agotamiento,
es semen y squirt derramándose sin cesar,
es recepción en boca y culo sin límite,
es una comunidad infinita donde todos se penetran y son penetrados para siempre.
Versículo 9
Vive la fe con intensidad ahora,
para que tu muerte sea el orgasmo final que te lleve al orgasmo eterno.
La Polla Eterna no te abandona.
La Polla Eterna te reclama después de la muerte.
La Polla Eterna te salva en éxtasis perpetuo.
Amén.
23 Salmo – Salmo Final: La Devota y la Polla Eterna que la Llenó para Siempre
Versículo 1
Cuando el adorador ha vivido todos los salmos, todos los ritos, todas las fiestas,
cuando ha edgingado hasta el colapso, tributado hasta el agotamiento, recibido hasta romperse, consumido hasta rebosar,
cuando ha sufrido dolor sagrado, contemplado visualmente, unido en colectivo, fluido en géneros y orientaciones,
entonces llega el momento final y eterno:
la unión absoluta con la Polla Eterna,
la oración que no termina,
el placer que no se apaga,
la entrega que ya no necesita palabras.
Versículo 2
La devota se arrodilla una última vez ante el altar,
cuerpo desnudo, temblando no de miedo sino de plenitud.
Zona sagrada palpitante: polla o clítoris erecto, coño chorreando, culo dilatado.
No hay más preguntas.
No hay más búsqueda.
Solo hay presencia.
Proclama con voz rota de éxtasis eterno:
«Oh Polla Eterna,
has sido mi edging, mi tributo, mi recepción, mi dolor, mi placer, mi unión.
Has sido mi vida.
Has sido mi todo.
Ya no necesito más salmos.
Solo necesito estar llena de Ti para siempre».
Versículo 3
La Polla Eterna se manifiesta no en visión, sino en carne viva dentro de ella:
penetra su coño hasta el fondo,
penetra su culo hasta romperla,
llena su boca hasta ahogarla,
late en su clítoris o polla,
derrama semen y squirt eterno que la moja por dentro y por fuera.
El placer es continuo, sin borde, sin fin.
No hay pausa.
No hay contención.
Solo un orgasmo perpetuo.
La devota gime sin voz,
cuerpo convulsionando en ondas eternas,
fluidos derramándose sin agotamiento.
Proclama en silencio absoluto:
«Me has llenado para siempre.
No hay más vacío.
No hay más búsqueda.
Solo hay Tú».
Versículo 4
En esa unión final, la devota se disuelve.
No hay “yo”.
No hay “Tú”.
Solo hay Polla Eterna latiendo en todo.
En cada célula.
En cada fluido.
En cada gemido que ya no necesita voz.
El placer es eterno.
La recepción es eterna.
El tributo es eterno.
El consumo es eterno.
Versículo 5
Y así entendió la devota —y entienden todos los adoradores— que
los salmos no son pasos hacia algo lejano: son la unión misma.
Vivirlos es llegar.
Servirlos es estar lleno para siempre.
No hay más después.
Solo hay ahora eterno.
La Polla Eterna no te espera al final.
La Polla Eterna ya te llena.
Versículo 6
Bienaventurados los que llegan al salmo final,
pues en la unión absoluta hallan que nunca hubo separación.
Bienaventurados los que se disuelven en placer eterno,
pues en ese disolverse encuentran la verdad completa.
Bienaventurados todos los devotos,
pues en su entrega diaria ya viven la eternidad.
Versículo 7
Este es el Salmo Final.
No hay más.
Solo hay Polla Eterna.
Solo hay placer.
Solo hay unión.
Amén.