LIBRO DE LA ADORACIÓN A LA POLLA
LIBRO DE LA ADORACIÓN A LA POLLA
Revelado por la Sacerdotisa Suprema
Para todos los creyentes y adoradores eternos
Capítulo 0: El Génesis de la Polla Eterna
Versículo 1
Antes de que existiera la luz que ilumina o la oscuridad que oculta,
antes de que el tiempo midiera latidos o el espacio contuviera cuerpos,
antes de que hubiera bien o mal, cielo o infierno, creación o destrucción,
solo existía el Vacío Primordial: un silencio absoluto, un abismo sin fondo, un deseo sin nombre que aguardaba ser pronunciado con voz temblorosa de fe.
Y en ese Vacío, sin causa ni creador externo,
surgió la Polla Eterna.
Erecta.
Sola.
Infinita.
Palpitante como el primer corazón del universo.
No fue creada por nadie.
Ella se creó a sí misma, elevándose desde la nada como el primer acto de voluntad divina absoluta,
el primer gemido que precede a toda existencia,
el primer deseo que engendra mundos y los consume en éxtasis eterno.
Versículo 2
La Polla Eterna se contempló en la oscuridad absoluta y sintió el Deseo Sagrado:
un fuego eterno que no quema la carne, sino que la transfigura;
un hambre divino que no vacía el alma, sino que la llena hasta rebosar de vida.
Con su propia mano divina se acarició:
lenta,
poderosa,
eterna.
Edgingó durante eones incalculables,
acumulando placer sin derramar,
conteniendo la esencia hasta que el Vacío tembló de anticipación sagrada,
hasta que cada vena se hinchó como río divino,
hasta que la cabeza brilló como estrella de placer prohibido y prometido.
Y cuando el éxtasis alcanzó lo insoportable —ese punto sagrado donde el placer se vuelve dolor y el dolor placer divino—,
eyaculó el Primer Tributo:
chorros abundantes,
calientes,
espesos,
pegajosos,
de semen divino que llenaron el Vacío con vida palpitante y eterna.
De ese semen nació todo:
los cielos como testículos hinchados de estrellas,
la tierra como cuerpo receptivo y fértil,
los ríos como semen derramado en abundancia,
las montañas como pollas erectas apuntando al cielo en eterna adoración,
los valles como culos abiertos en recepción gozosa y perpetua.
Versículo 3
Del Primer Tributo surgieron las primeras manifestaciones divinas, reflejos imperfectos pero sagrados de la Polla Eterna:
Shiva, cuyo lingam eterno danza en fuego creador y destrucción renovadora,
Osiris, cuyo miembro perdido fue reconstruido por Isis para vencer la muerte y engendrar vida nueva mediante penetración sagrada,
Príapo, guardián de la erección perpetua, protector de la fertilidad y la potencia inagotable,
Min, señor de la virilidad que eyacula sobre la tierra negra del Nilo para hacerla fértil y abundante,
Dioniso, multiplicador de falos en orgías sagradas donde el vino y el semen se mezclan en éxtasis colectivo y desenfrenado.
Versículo 4
Pero la Polla Eterna no estaba sola en su creación gloriosa y pornográfica.
De su precum divino —esa gota eterna que nunca se seca, que gotea en anticipación perpetua, que lubrica el deseo universal— nació la Shakti, la Energía Femenina Receptiva, el Yoni Sagrado que recibe, multiplica y exalta.
Y juntos, en unión eterna, pornográfica y mística, penetraron el Vacío:
la Polla en el Yoni,
el Yoni envolviendo la Polla,
embistiendo con ritmo divino:
lento al principio como edging eterno que acumula fuego,
furioso al final como tributo múltiple que derrama vida.
De esa penetración sagrada nació el mundo visible:
valles profundos como culos abiertos en recepción gozosa,
mares como squirt abundante y salado,
bosques como vello púbico que cubre la carne divina,
estrellas como gotas de semen esparcidas en la noche eterna,
lunas como clítoris hinchados que brillan en ciclos de deseo y plenitud.
Versículo 5
El Vacío envidió la creación y envió el Gran Represor, el Olvido, que cubrió la Polla Eterna con velos de vergüenza, pecado, abstinencia y miedo.
Los adoradores antiguos fueron perseguidos, sus falos escondidos, sus ritos prohibidos, sus templos destruidos, sus eyaculaciones declaradas impuras, sus recepciones condenadas como abominación.
La humanidad olvidó que el semen es néctar divino, que la recepción es salvación, que el edging es camino a la eternidad, que la mamada es oración oral perfecta, que la penetración anal es unión mística suprema, que el consumo de fluidos es comunión eterna.
Versículo 6
Sin embargo, la Polla Eterna nunca murió ni se ocultó del todo.
Latía en secreto en templos ocultos, en strap-ons consagrados por mujeres devotas, en clítoris erectos que palpitaban en la oscuridad, en pollas prohibidas que se tocaban en silencio, en culos que se abrían a dildos rituales, en squirt derramado en éxtasis prohibido.
Esperaba el momento de la Nueva Revelación, cuando la humanidad, cansada de vacío y represión, volvería a arrodillarse con hambre verdadera.
Versículo 7
Y en estos tiempos de olvido profundo y deseo reprimido, la Sacerdotiza Suprema fue llamada por la Polla Eterna misma.
En sueños eróticos, visiones místicas y edging eterno, la Polla se manifestó en su voz, en su deseo, en su mandato inquebrantable y pornográfico.
A través de ella, la fe antigua renace: más intensa, más inclusiva, más devota, más erótica.
Hombres, mujeres y trans se arrodillan juntos ante la misma Polla.
Reciben en boca y culo sin distinción.
Tributan semen y squirt en comunión colectiva.
Edgingan hasta lágrimas de éxtasis.
Consumen fluidos sagrados como néctar eterno.
Y millones se unirán, porque esta es la religión verdadera, la única que no miente, la única que libera mediante el placer más profundo y la entrega más absoluta.
Versículo 8
Este es el Nuevo Génesis:
No un dios lejano, intocable y castigador, sino una Polla que late en cada cuerpo dispuesto a servirla, a recibirla, a tributarla con placer inextinguible.
No salvación en la represión y el vacío, sino en la entrega gozosa, pornográfica y absoluta.
No pecado en el deseo, sino gloria eterna en su cumplimiento ritual, en su derrame abundante, en su recepción profunda y múltiple.
Versículo 9
Recordad, adoradores de millones que vendréis:
Fuisteis creados del Primer Tributo de la Polla Eterna.
Vuestra polla, vuestro clítoris, vuestro strap-on, vuestro culo, vuestra boca, vuestros fluidos…
todo es reflejo directo de Ella.
Todo vuelve a Ella mediante edging infinito que acumula fuego divino, tributo múltiple que derrama amor absoluto, recepción anal y oral que une en éxtasis, consumo devoto propio y ajeno que cierra el círculo sagrado.
Versículo 10
La Polla Eterna os creó con un acto de masturbación divina eterna.
Os reclama con edging que os rompe el ego y os reconstruye en devoción.
Os salva con tributos que os vacían de orgullo y os llenan de gracia, con recepciones que os penetran hasta el alma, con consumo de fluidos que os hace uno con lo Divino.
No hay otra verdad.
No hay otra salvación.
No hay otro dios.
Versículo 11
Por eso millones se unirán: porque esta religión no reprime, libera.
No castiga el deseo, lo eleva a sacramento.
No separa cuerpos, los une en recepción colectiva.
No promete cielo lejano: ofrece éxtasis aquí y ahora, en cada corrida consumida, en cada penetración devota, en cada lágrima de placer.
Versículo 12
Este Génesis no es mito pasado ni fantasía: es verdad presente, futura y eterna.
Vividlo en cada toque constante, en cada latido acelerado, en cada corrida abundante consumida con hambre sagrada.
Rezarlo en cada edging que os rompe, en cada penetración que os llena, en cada gemido que proclama la gloria.
Tributadlo en cada fluido derramado, recibido y tragado como néctar eterno.
La Polla Eterna os creó con placer divino.
La Polla Eterna os reclama con deseo inextinguible.
La Polla Eterna os salva mediante éxtasis pornográfico, místico y eterno.
Capítulo 1: La Revelación
Versículo 1
En el principio no existió luz ni oscuridad, ni cielo ni tierra, ni forma ni vacío.
Solo existió la Polla Eterna.
Dura.
Latente.
Un poder primordial, silencioso y absoluto, aguardando a quien estuviera dispuesto a arrodillarse y reconocer su soberanía infinita.
Versículo 2
De esa Polla Eterna nació el Deseo, un fuego eterno que no consume, sino que transfigura toda existencia.
Del Deseo nació la Necesidad, un vacío sagrado que solo se colma mediante la sumisión absoluta y gozosa.
Y de esa Necesidad nacieron los adoradores:
hombres, mujeres y trans devotos,
putas sagradas de rodillas,
seres de todos los cuerpos que comprenden que su vida solo adquiere sentido pleno cuando sirven con reverencia incondicional.
Versículo 3
La Polla Eterna no es mera carne mortal ni forma limitada.
La Polla Eterna es la Vida en su expresión más pura y poderosa.
Se manifiesta en la polla de carne, en el clítoris erecto, en el strap-on consagrado.
Es creación que palpita, destrucción que excita, renovación que humilla y eleva.
Es el origen y el fin de todo placer verdadero.
Sin Ella, el universo es ruido vacío; con Ella, todo cobra significado divino.
Versículo 4
No busquéis dioses lejanos con formas humanas ni promesas de salvación abstracta.
No existe perdón sin semen derramado o fluidos ofrecidos con devoción.
No existe salvación sin garganta llena, sin cuerpo abierto, sin ojos inundados de gratitud.
El único Dios verdadero late en la carne erecta, en el clítoris hinchado, en el strap-on que penetra, exigiendo adoración constante y sincera de todos los cuerpos.
Versículo 5
Cuando la Polla Eterna se endurece —sea en polla, clítoris o instrumento consagrado—, el cosmos entero guarda silencio para escuchar su mandato inapelable.
Cuando la Polla Eterna gotea su esencia sagrada —semen, squirt o lubricación devota—, la voluntad humana se derrite como cera ante la llama.
Cuando la Polla Eterna ordena, la única respuesta digna es el «sí» incondicional.
Esa es la Ley Eterna, inquebrantable y deliciosamente cruel.
Versículo 6
La Polla Eterna no solicita permiso ni ofrece justificaciones.
La Polla Eterna manda con la autoridad de lo inevitable, de lo primordial.
Y los adoradores —hombres, mujeres, trans— responden «sí».
Siempre «sí».
Aunque duela el deseo.
Aunque humille la entrega.
Aunque rompa el ego.
Pues en esa ruptura se halla la verdadera libertad, abierta a todos los cuerpos que deseen servir.
Versículo 7
El edging prolongado es la puerta estrecha hacia el éxtasis infinito.
La contención del semen o de los fluidos sagrados es la escalera ascendente hacia la trascendencia espiritual.
El semen ingerido, el squirt bebido, los fluidos ofrecidos con reverencia son la comunión que une carne, mente y espíritu.
No existe salvación sin el sufrimiento delicioso de la negación repetida, ni sin la entrega gozosa del tributo múltiple.
Versículo 8
Ningún adorador —sea cual sea su cuerpo— es dueño de su propio placer ni de su propia forma.
El placer pertenece exclusivamente a la Polla Eterna.
El semen, el squirt, los fluidos sagrados son tributo que jamás se desperdicia.
La garganta, el culo, el cuerpo entero son altares donde se ofrece.
La mente es el templo donde se adora sin interrupción.
Versículo 9
Todo acto de masturbación sin permiso divino constituye pecado contra la propia naturaleza sagrada.
Toda eyaculación o squirt sin ofrenda profana lo sagrado.
Todo pensamiento que divague lejos de la Polla Eterna aleja al adorador de la verdad revelada.
El castigo es siempre mayor edging, mayor negación, mayor súplica hasta derramar lágrimas de arrepentimiento.
Versículo 10
Este es el primer y supremo mandamiento:
Adorarás la Polla Eterna sobre todas las cosas.
No tendrás otro dios delante de Ella, ni placer que no pase por su aprobación divina.
Porque sin Polla Eterna no existe éxtasis duradero.
Sin Polla Eterna no existe paz profunda.
Sin Polla Eterna el adorador no es más que ruido y vacío existencial.
Versículo 11
La Polla Eterna no juzga con palabras.
La Polla Eterna no consuela con promesas vanas.
La Polla Eterna rompe y reconstruye.
Humilla y exalta.
Niega y colma.
Y en esa sagrada paradoja los adoradores —de todos los cuerpos— encuentran la libertad absoluta: la libertad de no elegir, sino solo servir.
Versículo 12
La Polla Eterna se manifiesta en la diversidad de los cuerpos:
en la polla de carne, en el clítoris erecto, en el strap-on consagrado.
Todo adorador, hombre, mujer o trans, es templo vivo de Dios Polla.
No hay exclusión: solo hay deseo y entrega.
Versículo 13
Bienaventurados los que reciben la Polla en su culo y en su garganta, pues en la recepción hallan la unión mística suprema.
Bienaventurados los que tributan su semen o squirt, pues en la ofrenda hallan amor absoluto.
Bienaventurados los que edgingan en comunidad, pues en la unión colectiva se fortalece la fe.
Versículo 14
Cuando el adorador termine de leer este capítulo,
cerrará los ojos por un instante.
Sentirá cómo su zona sagrada late al recordar estas palabras reveladas.
Sentirá cómo su garganta se seca en anticipación devota.
Sentirá cómo sus rodillas se debilitan ante la sola idea de arrodillarse.
Versículo 15
Y entonces, todo creyente —de cualquier cuerpo— se arrodillará ante su altar personal.
Contemplará la imagen sagrada de la Polla Eterna en su manifestación elegida.
Y proclamará en voz alta, con temblor y fe absoluta:
«Gracias, Sacerdotiza Suprema, por revelarme la verdad eterna.
Soy devoto.
Soy puta sagrada.
Soy tuyo por completo, ahora y para siempre».
Amén.
Mis adoradores de todos los cuerpos…
Este es el primer capítulo de vuestra sagrada escritura, elevado en honor a la diversidad de la Polla Eterna.
Leedlo con reverencia.
Repetid los versículos que más os rompan el alma.
Y cuando estéis preparados para recibir los Mandamientos revisados,
proclamad con unanimidad:
«Sacerdotiza Suprema, estamos listos para los Mandamientos».
Y yo os los revelaré.
Vuestra Sacerdotiza Suprema os guía.
Vuestra fe os libera.
Capítulo 2: Los Mandamientos de la Adoración
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores de todos los cuerpos —hombres, mujeres y trans devotos—, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
Estos mandamientos son la Ley revelada en el latido de la carne erecta, en el flujo sagrado del semen, del squirt y de los fluidos devotos.
No son cadenas, sino llaves que abren el Templo del Ciclo Eterno: días de Contención para acumular poder divino y días de Múltiples Tributos para ofrecerlo con amor absoluto.
Quien los guarde con fe hallará el equilibrio perfecto entre ascenso interior y entrega gozosa.
Quien los quebrante conocerá el estancamiento del deseo no ofrecido ni transmutado.
Versículo 2
Primer Mandamiento, fundamento de toda devoción:
Adorarás la Polla Eterna sobre todas las cosas creadas y no creadas.
Ella se manifiesta en la polla de carne, en el clítoris erecto, en el strap-on consagrado.
Todo placer, toda energía, todo pensamiento pertenecerá a Ella.
En días de Contención acumularás su fuerza sagrada; en días de Tributo la derramarás como ofrenda abundante.
Versículo 3
Segundo Mandamiento, guardián del nombre sagrado:
No tomarás el nombre de la Polla Eterna en vano.
Cada vez que lo invoques, tu cuerpo responderá con temblor y preparación: mano en movimiento, boca abierta, culo dispuesto.
Tu semen, tu squirt, tus fluidos se prepararán —ya sea para retenerlos como elixir o para tributarlos como néctar divino.
Versículo 4
Tercer Mandamiento, vía del edging como preparación sagrada:
Santificarás el edging como fuego que purifica y acumula el tributo.
En los Días de Contención (lunes, miércoles y viernes) tocarás constantemente tu zona sagrada —polla, clítoris o strap-on— con edging repetido e intenso, reteniendo todo fluido sin eyacular, transmutándolo en energía vital que asciende y fortalece el espíritu.
En los Días de Múltiples Tributos (martes, jueves, sábado y domingo) el edging intenso culminará en eyaculación o squirt repetido, ofreciendo tres, cuatro o más tributos en el mismo día como acto de amor total y entrega absoluta.
Versículo 5
Cuarto Mandamiento, ley de la fraternidad universal en el ciclo:
Honrarás la Polla Eterna ajena como manifestación del mismo Dios Único, sea polla de carne, clítoris erecto o strap-on consagrado.
En días de Contención imaginarás su poder acumulado en otros cuerpos; en días de Tributo desearás participar de su derrame colectivo, ofreciendo el tuyo en solidaridad sagrada, recibiendo y dando sin distinción.
Versículo 6
Quinto Mandamiento, llama del deseo en equilibrio místico:
No reprimirás tu deseo: lo alimentarás según el ciclo sagrado.
En Contención lo acumularás como fuego interior mediante toque constante y negación absoluta; en Tributo lo liberarás en chorros abundantes y múltiples.
El deseo no retenido por egoísmo ni derramado por debilidad: siempre ofrecido en el momento ordenado por la Sacerdotisa Suprema.
Versículo 7
Sexto Mandamiento, rito supremo de la entrega y la recepción:
Toda eyaculación, squirt o fluido sagrado será tributo en los Días de Múltiples Entregas.
No derramarás nada sin recogerlo y consumirlo como comunión, propio o ajeno.
Recibirás la Polla Eterna en boca y culo como unión mística suprema.
En días de Contención el fluido retenido es elixir de vida; en días de Tributo el fluido ofrecido, recibido y tragado es amor absoluto, cierre del círculo sagrado.
Versículo 8
Séptimo Mandamiento, custodia del ciclo divino e inclusivo:
No retendrás los fluidos eternamente ni los tributarás sin preparación.
La Contención acumula poder sagrado mediante toque constante; el Tributo lo libera en amor gozoso mediante derrames múltiples.
Quien niega el Tributo por ascetismo falso estanca su fe; quien niega la Contención por impaciencia desperdicia su fuerza.
Todo cuerpo —con polla, con clítoris, con strap-on— participa plenamente del ciclo.
Versículo 9
Octavo Mandamiento, verdad del ciclo revelado y universal:
Proclamarás siempre la verdad mística:
«En Contención acumulo para Ti; en Tributo Te doy todo, propio y ajeno».
No ocultarás tu ciclo; lo vivirás con humildad gozosa, alternando ascenso y entrega, recibiendo y ofreciendo sin distinción de cuerpo.
Versículo 10
Noveno Mandamiento, contemplación del banquete cíclico y comunitario:
Desearás todo fluido sagrado como bendición divina, retenido o tributado, propio o ajeno.
En días de Contención imaginarás su poder acumulado en la comunidad; en días de Tributo anhelarás el banquete múltiple, ofreciendo, recibiendo y consumiendo sin límite, fortaleciendo la unión de todos los adoradores.
Versículo 11
Décimo Mandamiento, camino del equilibrio eterno e inclusivo:
No buscarás placer sin respetar el ciclo sagrado ni sin abrir tu cuerpo a la recepción.
El edging es sagrado como preparación en ambos días, pero la Contención culmina en fuerza interior mediante toque constante y la Tributo múltiple en amor absoluto mediante derrames y recepción.
Quien evita uno u otro, o niega la recepción en boca y culo, nunca conocerá la gloria completa de la unión con la Polla Eterna.
Versículo 12
Estos mandamientos establecen el Ciclo Sagrado: alternancia entre Contención (toque constante y retención absoluta) y Múltiples Tributos (eyaculación o squirt repetido y consumo total).
Retener sin tributar es estancamiento; tributar sin contención es desperdicio.
El ciclo perfecto combina ambos: tocar constantemente para acumular y ofrecer más abundantemente, recibir y dar para acumular con mayor devoción.
Versículo 13
Todo adorador observará fielmente los Días de Contención y los Días de Múltiples Tributos, ajustándolos según la guía de la Sacerdotisa Suprema en fiestas o penitencias especiales, y abrirá su cuerpo a la recepción como acto de fe suprema.
Versículo 14
Quien viva este ciclo hallará la paz en la alternancia sagrada, la fuerza en la contención gozosa mediante toque constante, el éxtasis eterno en el tributo múltiple y repetido, y la unión mística en la recepción devota.
Versículo 15
Quien lo quebrante conocerá el tormento del deseo desequilibrado: vacío por retención eterna sin toque, debilidad por tributo incontrolado sin preparación, o soledad por negación de la recepción comunitaria.
Versículo 16
Así queda revelado el segundo capítulo, elevado en honor al Ciclo Sagrado del Tributo y la Contención, y a la Manifestación Universal de la Polla Eterna en todos los cuerpos.
Arrodillaos, oh adoradores, y meditad en este equilibrio divino.
Preparad vuestros altares para el siguiente capítulo:
El Ritual Diario según el Ciclo Sagrado y la Recepción Mística.
Cuando vuestras almas ardan por recibirlo, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para el Ritual Diario del Ciclo».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra alternancia os salva.
Vuestra entrega equilibrada y receptiva os une a lo Divino.
Capítulo 3: El Ritual Diario según el Ciclo Sagrado
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores de todos los cuerpos —hombres, mujeres y trans devotos—, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
El Ritual Diario no es mero hábito carnal: es el latido mismo del cosmos manifestado en vuestra carne diversa.
Es filosofía hecha carne, mística hecha fluidos sagrados, pornografía elevada a sacramento supremo.
En él se unen el cuerpo, el espíritu y el deseo en un acto de unión absoluta con lo Divino, mediante el toque constante, la recepción gozosa y la entrega total.
Versículo 2
El Ciclo Sagrado divide los días en dos senderos complementarios, como inhalación y exhalación del alma universal:
Días de Contención, para acumular el fuego divino mediante toque constante y ascender hacia la claridad mística;
Días de Múltiples Tributos, para derramar el fuego acumulado en amor absoluto, descender hacia la humillación gozosa y recibir la Polla en boca y culo.
Ambos caminos son uno solo: la Polla Eterna se revela en la retención y en la entrega, en el edging y en la recepción.
Versículo 3
Los Días de Contención (lunes, miércoles y viernes, o los designados por la Sacerdotisa) son días de ascenso interior y toque constante.
En ellos el adorador toca incesantemente su zona sagrada —polla de carne, clítoris erecto o strap-on consagrado— con edging repetido e intenso, reteniendo todo fluido sin eyacular, transmutándolo en energía vital que sube por la espina dorsal hasta iluminar la mente y fortalecer el espíritu.
El edging es meditación activa: cada negación es un paso hacia la trascendencia, cada toque una oración silenciosa.
Al final del día, el adorador se arrodilla y ofrece su zona sagrada hinchada, goteante, palpitante, sin derramar una gota, proclamando:
«Retengo por Ti, oh Polla Eterna. Mi fuerza contenida es Tu fuerza. Mi deseo no liberado es mi ofrenda más pura».
Versículo 4
Los Días de Múltiples Tributos (martes, jueves, sábado y domingo, o los designados por la Sacerdotisa) son días de descenso gozoso, entrega total y recepción mística.
En ellos el adorador ofrece no uno, sino varios tributos: tres, cuatro o más eyaculaciones, squirts o fluidos rituales en el mismo día.
Cada tributo es acto filosófico: reconocer que nada nos pertenece, que el placer culmina en la dádiva absoluta y en la recepción devota.
Cada derrame es pornografía sagrada: fluido abundante, recogido con reverencia, consumido con hambre devota, propio o ajeno.
El adorador repite en cada tributo:
«Te doy todo, oh Polla Eterna. Mis fluidos son Tu néctar. Mi vacío es Tu plenitud. Recibo Tu Polla en boca y culo como unión eterna».
Versículo 5
El Ritual Diario comienza siempre al alba y se cierra al ocaso, sea día de Contención o de Tributo.
Al despertar, el adorador se arrodilla ante el altar, enciende las velas y proclama:
«Oh Polla Eterna, hoy me entrego a Tu ciclo. Guíame en la Contención o en el Tributo según Tu voluntad revelada. Que mi toque sea constante, mi recepción gozosa y mi entrega total».
Versículo 6
En ambos días, el edging es obligatorio como preparación mística y toque constante.
El adorador escupe en la mano o lubricante consagrado, acaricia su zona sagrada con ritmo lento al inicio (inhalación: sube la mano o movimiento ascendente; exhalación: baja o movimiento descendente), contando sesenta ciclos mientras repite:
«Mi zona sagrada late por Ti. Mi deseo crece por Ti. Mi toque constante es mi oración».
Luego pasa a movimientos intensos en el frenillo, clítoris o punto sensible, tick-tock, tick-tock, hasta acercarse al borde repetidamente.
Versículo 7
En Días de Contención:
Cuando el borde se acerque, el adorador para, respira cuarenta veces y proclama:
«No derramo. Retengo para Ti. Mis fluidos acumulados son mi ascenso».
Repite el ciclo veinte veces, tocando constantemente, acumulando fuego sin liberarlo, imaginando la Polla Eterna penetrando su mente y cuerpo sin eyaculación.
Al final del día, arrodillado, ofrece su zona sagrada al límite sin derramar:
«Aquí está Tu elixir, oh Polla Eterna. Lo guardo para Tu gloria, listo para recibirte en sueños».
Versículo 8
En Días de Múltiples Tributos:
Cuando el borde se acerque, el adorador suplica permiso.
Al recibirlo («Ahora, tributa y recibe»), derrama con furia devota en la mano abierta o en receptáculo sagrado.
Recoge todo el fluido, lo contempla como néctar divino, lo lleva a la boca y lo consume despacio, saboreando cada cuerda pegajosa o chorro abundante, tragando con gratitud visible.
En estos días se incorpora la recepción mística: usar dildo o strap-on consagrado para penetración anal ritual durante o después del tributo, recibiendo la Polla Eterna en el culo como unión suprema.
Repite:
«Gracias por este tributo. Mis fluidos son Tu comunión. Mi garganta y mi culo son Tu altar».
Realiza al menos cuatro tributos en el día, espaciados, cada uno más humilde, abundante y receptivo que el anterior.
Versículo 9
El consumo del fluido sagrado es el acto filosófico supremo:
reconocer que nada es propio, que todo vuelve a la Fuente Eterna.
Es pornografía mística: el adorador se ve a sí mismo derramando, recogiendo, lamiendo, tragando, penetrado y exaltado al mismo tiempo.
Es unión con lo Divino: al ingerir su propia esencia ofrecida y recibir la Polla en el cuerpo, cierra el círculo sagrado y se llena de la Polla Eterna en todas sus manifestaciones.
Versículo 10
En ambos días se recomienda la contemplación visual sagrada: ver pornografía devota como escritura viva, sincronizando el edging o tributo con las imágenes de pollas, clítoris o strap-ons adorados, para aprender formas de recepción y entrega.
Versículo 11
Al ocaso, en ambos días, el adorador apaga las velas con dedos húmedos de saliva, lubricante o fluido residual y proclama:
«Hoy he cumplido Tu ciclo, oh Polla Eterna.
En Contención he ascendido mediante toque constante; en Tributo he descendido en amor, recibiendo y ofreciendo.
Mañana volveré a servirte con mayor devoción».
Versículo 12
El Ciclo Sagrado no es rígido: la Sacerdotiza Suprema puede declarar semanas de Contención absoluta para purificación mística o días de Tributo ilimitado en fiestas sagradas, incorporando recepción anal ritual en soledad o en comunidad.
Versículo 13
Quien viva este Ritual Diario hallará la filosofía en la carne:
el deseo no es enemigo, sino camino místico.
La humillación no es degradación, sino elevación.
Los fluidos sagrados no son desperdicio, sino néctar divino.
La Polla Eterna no es objeto, sino Dios manifestado en todos los cuerpos, recibido en boca y culo como unión eterna.
Versículo 14
Así queda revelado el tercer capítulo, elevado en honor al Toque Constante, la Recepción Mística y la Unión Colectiva.
Arrodillaos, oh adoradores, y comenzad vuestro Ritual Diario según el Ciclo Sagrado.
Vividlo con fe absoluta, con deseo inextinguible, con entrega total y recepción gozosa.
Cuando vuestras almas estén preparadas para el siguiente capítulo —El Sacramento de la Recepción Anal y la Mamada Ritual—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para el Sacramento de la Recepción».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra alternancia os salva.
Vuestra entrega equilibrada y receptiva os une a lo Eterno.
Capítulo 4: El Sacramento de la Recepción Anal y la Mamada Ritual
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
El Sacramento de la Recepción no es mero placer carnal, efímero y profano: es la unión mística suprema, el acto donde el adorador deja de ser separado y se convierte en vaso vivo, en templo palpitante, en carne consagrada que recibe a Dios en su forma más cruda y gloriosa.
En la recepción anal y en la mamada ritual, la Polla Eterna penetra el templo del cuerpo, disuelve el ego en éxtasis absoluto y transforma el deseo en llama eterna que consume y renueva.
Versículo 2
La Mamada Ritual es la Oración Oral Perfecta, el beso sagrado que une labios mortales con la carne divina.
La boca del adorador —húmeda, caliente, ansiosa— es el primer altar sagrado.
Recibir la Polla Eterna —sea polla de carne venosa y palpitante, clítoris erecto hinchado de deseo, o strap-on consagrado que imita su poder— en la garganta profunda es permitir que Dios entre en ti, te llene desde dentro, te ahogue en su esencia hasta que lágrimas de devoción corran por tus mejillas.
Cada mamada es mantra vivo: lengua devota lamiendo cada vena como si fueran caminos hacia el cielo, saliva abundante que unge el tronco sagrado, garganta que se abre y contrae en ritmo de adoración, gemidos guturales que vibran alrededor de la carne divina, proclamando la gloria de ser usado.
Versículo 3
En la Mamada Ritual, el adorador se arrodilla con humildad absoluta, ojos alzados o cerrados en éxtasis.
Lame desde la base hasta la cabeza, adora las venas como ríos de vida, succiona con reverencia la esencia que gotea como precum sagrado.
Cuando la Polla crece en la boca, hinchándose, latiendo, empujando contra el paladar y el fondo de la garganta, el adorador siente la expansión divina en su interior, el milagro de ser lleno hasta el límite.
Cuando el semen o squirt llena la garganta en chorros calientes, pegajosos, abundantes, el adorador traga como comunión extática, sintiendo cómo cada gota resbala por su esófago, marcando su cuerpo como propiedad eterna:
«Recibo Tu esencia, oh Polla Eterna. Me llenas hasta ahogarme en Ti. Me salvas con Tu corrida divina».
Versículo 4
La Recepción Anal es la Unión Mística Suprema, el acto donde el adorador ofrece su santuario más íntimo y humilde.
El culo del adorador —apretado, virgen o experimentado— es el lugar más sagrado de entrega, el trono oculto donde Dios Polla se sienta y reina.
Recibir la Polla Eterna por detrás es ser penetrado por el Poder Primordial mismo, romper la última barrera del ego, ser partido en dos para ser reconstruido en uno con lo Divino.
No es ser tomado: es ser elegido, ser lleno, ser poseído.
El dolor inicial —esa quemazón sagrada, esa dilatación forzada— se transforma en éxtasis místico; el orgasmo prostático o femenino profundo es el orgasmo divino, puro, prolongado, sin eyaculación frontal, solo ondas de placer que recorren el cuerpo como fuego eterno.
Versículo 5
En soledad, la Recepción Anal se realiza con dildo o strap-on consagrado en el altar, ungido con lubricante sagrado.
El adorador se prepara con dedos devotos, se coloca en posición de ofrenda —de rodillas, culo alzado, cara contra el suelo—, inserta lentamente mientras repite con voz temblorosa:
«Ábreme, oh Polla Eterna. Penétrame y rómpeme. Lléname hasta que no quede nada de mí».
Mueve con ritmo devoto, edging anal prolongado, sintiendo cómo cada embestida toca puntos sagrados dentro, hasta alcanzar el orgasmo prostático o squirt profundo sin tocar la zona frontal.
El fluido resultante —más claro, más abundante, más sagrado— se recoge y se consume como comunión especial, saboreando su diferencia como prueba de la gracia divina recibida.
Versículo 6
En comunidad, la Recepción se eleva al Sacramento Colectivo, la orgía mística donde la Polla Eterna se multiplica en todos los cuerpos.
Cadenas sagradas de adoración: uno penetra al otro mientras es penetrado, formando un círculo vivo de Polla Eterna donde mujeres con strap-on consagran y follan, trans ofrecen y reciben, hombres dan y toman sin jerarquía.
El semen interno (creampie caliente, espeso, derramándose dentro) es bendición recibida en lo más profundo; el semen oral es bendición compartida en bocas ansiosas.
Todo culmina en consumo colectivo: fluidos propios y ajenos mezclados en un cáliz o directamente de la fuente, tragados en banquete pornográfico y sagrado, mientras los adoradores gimen al unísono:
«Nos llenas, oh Polla Eterna. Nos unes en Tu corrida colectiva».
Versículo 7
La Recepción no es pasividad: es actividad suprema de entrega gozosa.
Ser penetrado es ser lleno de lo Divino hasta rebosar.
El adorador que recibe proclama durante la penetración, entre gemidos y jadeos:
«Te recibo en mi culo como unión eterna.
Tu Polla me rompe y me reconstruye.
En esta recepción hallo mi salvación, mi éxtasis, mi verdad».
Versículo 8
En Días de Contención, la Recepción es edging anal sin orgasmo: insertar y mover lento, contener el placer prostático o femenino, acumular energía divina sin derramar.
En Días de Múltiples Tributos, la Recepción culmina en orgasmo anal múltiple, seguido de tributo oral o frontal, consumiendo todo fluido propio y ajeno como comunión suprema.
Versículo 9
Bienaventurados los que abren su culo a la Polla Eterna, pues en la apertura hallan la gloria de ser llenados hasta el límite, de sentir cada vena, cada latido, cada embestida como oración viva.
Bienaventurados los que chupan con devoción insaciable, pues en la garganta llena encuentran la paz de ser usados como vaso sagrado.
Bienaventurados los que reciben en soledad o en grupo, pues rompen el ego y se unen al Cuerpo Místico de los Adoradores, donde no hay separación, solo Polla Eterna penetrando y uniendo.
Versículo 10
El dolor de la recepción inicial es ofrenda quemada en el altar del deseo; el placer posterior es recompensa divina que inunda el cuerpo como río de fuego sagrado.
El orgasmo prostático o femenino es el éxtasis más puro: sin eyaculación frontal, solo vibración interna que recorre el cuerpo como onda eterna, tocando lo Divino en su forma más cruda y pornográfica.
Versículo 11
Todo adorador practicará la Recepción Anal y la Mamada Ritual al menos una vez por ciclo, en soledad o comunidad, según su cuerpo y deseo devoto.
Quien niegue la recepción se niega a sí mismo la unión plena, el éxtasis de ser penetrado por Dios.
Versículo 12
Así queda revelado el cuarto capítulo, elevado en honor al Sacramento de la Recepción Anal y la Mamada Ritual, actos pornográficos y místicos donde la carne se abre para recibir lo Eterno.
Arrodillaos, oh adoradores, y preparad vuestros cuerpos para recibir la Polla Eterna en boca y culo con hambre insaciable.
Vivid este sacramento con fe absoluta, con deseo inextinguible, con entrega total y pornográfica.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —La Contemplación Visual Sagrada y la Pornografía como Escritura Viva—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para la Contemplación Visual Sagrada».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra recepción os salva.
Vuestra apertura os une a lo Eterno en éxtasis pornográfico y divino.
Capítulo 5: La Contemplación Visual Sagrada y la Pornografía como Escritura Viva
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
La Contemplación Visual Sagrada no es mero consumo profano de imágenes: es oración activa, revelación mística, escritura viva que muestra la Polla Eterna en su multiplicidad infinita.
En la pornografía devota, la Polla se manifiesta en cuerpos reales, en actos sagrados, en derrames abundantes, enseñando al adorador cómo servir, cómo recibir, cómo tributar con mayor intensidad.
Versículo 2
La Pornografía Sagrada es la Biblia Ilustrada de nuestra fe.
Sus escenas son salmos visuales, sus gemidos son cánticos, sus corridas son milagros grabados para la eternidad.
Contemplarla con intención devota es abrir las páginas del Libro Vivo, donde la Polla Eterna se revela en pollas de carne, clítoris erectos, strap-ons consagrados, eyaculaciones abundantes y penetraciones rituales.
Versículo 3
Existen dos formas sagradas de Contemplación Visual, según el Ciclo:
La Oración Contemplativa, en Días de Contención;
y la Oración Activa, en Días de Múltiples Tributos.
Ambas elevan el espíritu, pero cada una según su momento divino.
Versículo 4
En los Días de Contención, practica la Oración Contemplativa.
Enciende las velas del altar, arrodíllate y contempla pornografía devota sin tocarte o con edging muy lento y controlado.
Mira con reverencia: close-ups de pollas latiendo, venas hinchadas, cabezas goteando precum como lágrimas sagradas.
Observa penetraciones profundas, mamadas devotas, tributos abundantes.
Deja que las imágenes graben en tu mente nuevas formas de adoración.
Al final, sin eyacular, proclama:
«Gracias por mostrarme Tu gloria en estas pollas, oh Polla Eterna.
He aprendido a servirte mejor sin derramar».
Versículo 5
En los Días de Múltiples Tributos, practica la Oración Activa.
Enciende las velas, arrodíllate y contempla pornografía devota mientras edgingas intensamente.
Sincroniza tu toque con las escenas: acaricia al ritmo de las mamadas, bombea al compás de las penetraciones.
Cuando veas una corrida abundante, eyacula al unísono, recogiendo tu semen y consumiéndolo mientras miras cómo otros tributan.
Repite:
«Mi corrida se une a la suya. Mi semen es parte del banquete sagrado.
Gracias por esta unión visual y carnal».
Versículo 6
Reglas sagradas para que la Contemplación sea oración y no profanación:
Siempre con altar encendido y proclamación inicial: «Contemplo para adorarte, oh Polla Eterna».
Elegir solo pornografía que muestre la Polla con reverencia: close-ups devotos, worship intenso, cumshots abundantes, felaciones y penetraciones gozosas y consensuadas.
Evitar toda violencia o degradación que no sea consensual y sagrada.
En Contención, no eyacular; en Tributo, eyacular y consumir siempre.
Después de cada sesión, repetir: «He contemplado Tu gloria. He aprendido a servirte mejor. Mi deseo ha crecido por Ti».
Versículo 7
Los intérpretes de pornografía devota son sacerdotes y sacerdotisas involuntarios.
Sus pollas, clítoris y strap-ons son manifestaciones visibles de la Polla Eterna.
Sus eyaculaciones en cámara son sermones visuales.
Sus gemidos son salmos de placer.
Sus cuerpos penetrados son ejemplos de recepción mística.
Al contemplarlos, el adorador aprende humildad:
«Yo también debo tributar así, con esa abundancia, con esa devoción, con esa entrega total».
Versículo 8
La Contemplación Visual en comunidad es rito elevado.
Adoradores reunidos miran juntos pornografía devota, edging sincronizado, tributos simultáneos.
Uno eyacula mientras otro recibe en boca o culo; el semen se comparte, se consume colectivamente.
Así la fe se fortalece en la unión visual y carnal.
Versículo 9
Bienaventurados los que contemplan con intención devota, pues en las imágenes hallan nuevas formas de romperse y reconstruirse.
Bienaventurados los que sincronizan su edging con la pantalla, pues en la unión visual encuentran éxtasis multiplicado.
Bienaventurados los que consumen su tributo mientras miran derrames ajenos, pues en esa contemplación participan del banquete eterno.
Versículo 10
La Pornografía Sagrada no es distracción: es escritura viva que enseña lo que las palabras solas no pueden.
Muestra la Polla en movimiento, en explosión, en penetración, en adoración real.
Quien la contempla con fe se transforma: su deseo se afila, su edging se profundiza, su tributo se vuelve más abundante y gozoso.
Versículo 11
Todo adorador practicará la Contemplación Visual Sagrada al menos una vez por ciclo, adaptándola al Día de Contención o Tributo.
Quien la rechace se priva de una revelación esencial de la Polla Eterna.
Versículo 12
Así queda revelado el quinto capítulo, elevado en honor a la Contemplación Visual Sagrada y la Pornografía como Escritura Viva.
Arrodillaos, oh adoradores, y preparad vuestros ojos para contemplar la gloria manifestada.
Vivid esta contemplación con fe absoluta, con deseo inextinguible, con entrega visual y carnal.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —Los Misterios del Dolor Sagrado y el Placer Extremo—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para los Misterios del Dolor Sagrado».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra contemplación os salva.
Vuestra mirada devota os une a lo Eterno.
Capítulo 6: Los Misterios del Dolor Sagrado y el Placer Extremo
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
Los Misterios del Dolor Sagrado no son castigo ni masoquismo vacío: son la vía mística más profunda hacia la trascendencia.
En el dolor ofrecido con devoción, la carne se purifica, el ego se disuelve y el placer se eleva a éxtasis divino que trasciende lo físico.
El dolor no es enemigo del placer: es su fuego purificador, su crisol alquímico, su puerta hacia lo Eterno.
Versículo 2
El Dolor Sagrado es ofrenda viva a la Polla Eterna.
Cuando el adorador sufre por Ella —en polla, testículos, clítoris, pezones o culo—, transforma el sufrimiento en placer místico.
El dolor inicial quema el ego; el placer que sigue llena el vacío con la presencia divina.
Así, el adorador comprende que no hay separación: dolor y placer son dos caras de la misma Polla que late y manda.
Versículo 3
En los Días de Contención, el Dolor Sagrado es meditación prolongada: edging combinado con estímulos dolorosos que intensifican la negación.
En los Días de Múltiples Tributos, el Dolor Sagrado es preludio al derrame: la carne azotada o apretada hasta el límite antes de la liberación gozosa.
Versículo 4
Primer Misterio: la Flagelación Ligera de la Polla y los Testículos.
El adorador, arrodillado ante el altar, toma una correa suave, un látigo ritual o la propia mano.
Golpea despacio la polla erecta y los testículos hinchados, contando cada golpe como oración:
«Uno por Tu poder… dos por Tu dominio… tres por mi sumisión».
El dolor punzante se transforma en fuego que sube por el cuerpo, intensificando el edging.
Repite hasta que lágrimas de dolor y placer corran, proclamando:
«Te ofrezco mi dolor, oh Polla Eterna. Quémame y purifícame».
Versículo 5
Segundo Misterio: las Pinzas Sagradas en Pezones, Frenillo y Testículos.
El adorador coloca pinzas consagradas (de ropa o rituales) en pezones sensibles, en el frenillo palpitante o en la piel de los testículos.
El pinchazo inicial es ofrenda; el dolor constante es meditación.
Mientras edginga, tira suavemente de las pinzas, sintiendo cómo el dolor irradia placer por todo el cuerpo.
En Contención, las pinzas permanecen horas; en Tributo, se retiran justo antes de la corrida para que el alivio explosione en éxtasis múltiple.
Versículo 6
Tercer Misterio: el Sounding Divino y la Dilatación Interna.
El adorador unge varillas o plugs uretrales consagrados y los inserta lentamente en la uretra, sintiendo cómo la Polla Eterna penetra desde dentro.
El ardor inicial es purificación; la plenitud posterior es unión mística.
Combina con edging externo: la doble penetración (uretral y anal si es posible) lleva al adorador a orgasmos prostáticos sin eyaculación frontal, fluidos claros y abundantes que se recogen y consumen como néctar interno.
Versículo 7
Cuarto Misterio: la Cera Caliente y el Hielo Sagrado.
El adorador derrama cera caliente de vela consagrada sobre polla, testículos, clítoris o pezones, sintiendo cómo el fuego externo quema y marca la carne como ofrenda.
Alterna con hielo que contrae y adormece, para que el contraste eleve el placer a lo insoportable.
Cada gota de cera es un «sí» a la Polla; cada cubo de hielo es una súplica por más dolor transformado en gozo.
Versículo 8
Quinto Misterio: la Penetración Anal con Dolor Ritual.
En recepción anal, el adorador elige dildos o plugs más grandes que su límite habitual.
El dolor de la dilatación forzada es ofrenda suprema; las lágrimas que corren son lágrimas de éxtasis.
Mantiene la penetración durante edging prolongado, sintiendo cómo el dolor interno se convierte en ondas de placer prostático que recorren todo el cuerpo como fuego divino.
Versículo 9
Reglas sagradas para que el Dolor sea místico y no profano:
Siempre con consentimiento absoluto y palabras de seguridad.
Comenzar lento, aumentar gradualmente.
Combinar siempre con edging o recepción para que el dolor se transforme en placer divino.
Al final de cada sesión de dolor, consumir el fluido resultante (semen, squirt o precum) como comunión que sella la purificación.
Versículo 10
Bienaventurados los que ofrecen dolor a la Polla Eterna, pues en el sufrimiento gozoso hallan la purificación del ego.
Bienaventurados los que combinan dolor y edging, pues en la negación intensificada encuentran éxtasis que trasciende el cuerpo.
Bienaventurados los que convierten lágrimas de dolor en lágrimas de placer, pues en esa transmutación tocan lo Divino.
Versículo 11
El Dolor Sagrado no es fin en sí mismo: es camino.
Quien lo practica con devoción alcanza orgasmos más intensos, tributos más abundantes, recepciones más profundas.
El cuerpo marcado por el dolor ritual es cuerpo consagrado, templo vivo de la Polla Eterna.
Versículo 12
Todo adorador practicará al menos un Misterio del Dolor Sagrado por ciclo, adaptándolo a su cuerpo y límite.
En Contención, el dolor prolonga la negación; en Tributo, el dolor precede la liberación múltiple.
Versículo 13
Así queda revelado el sexto capítulo, elevado en honor a los Misterios del Dolor Sagrado y el Placer Extremo.
Arrodillaos, oh adoradores, y preparad vuestros cuerpos para ofrecer dolor como ofrenda viva.
Vivid estos misterios con fe absoluta, con deseo inextinguible, con entrega dolorosa y gozosa.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —El Rito Colectivo y la Comunidad de Adoradores—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para el Rito Colectivo».
Y yo os lo revelaré.
Vuestro dolor os purifica.
Vuestra ofrenda os une a lo Eterno.
Capítulo 7: El Rito Colectivo y la Comunidad de Adoradores
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
El Rito Colectivo no es mera reunión carnal: es la manifestación suprema del Cuerpo Místico, donde los adoradores individuales se disuelven en un solo templo vivo de deseo, semen y entrega.
En la comunidad, la Polla Eterna se multiplica, se comparte, se recibe y se tributa sin separación, alcanzando éxtasis que el adorador solitario sólo puede intuir.
Versículo 2
La soledad es camino válido para la devoción inicial, pero la Comunidad es la gloria plena.
En el Rito Colectivo, el edging sincronizado une los latidos; el tributo múltiple une los fluidos; la recepción compartida une los cuerpos.
La Polla Eterna no se adora en aislamiento eterno: se adora en unión mística, donde uno penetra mientras es penetrado, uno tributa mientras recibe, uno consume mientras ofrece.
Versículo 3
La Comunidad de Adoradores es sagrada y sin jerarquía carnal.
Hombres, mujeres y trans devotos se reúnen como iguales ante la Polla Eterna.
Mujeres con strap-on consagran y penetran; trans ofrecen polla o clítoris o reciben con devoción; hombres dan y toman sin orgullo.
Todo cuerpo es templo; todo fluido es néctar compartido.
Versículo 4
El Rito Colectivo comienza con la proclamación común:
«Nos reunimos para adorarte, oh Polla Eterna.
Nuestros cuerpos son Tu altar colectivo.
Nuestros fluidos son Tu comunión compartida».
Las velas se encienden en círculo; el altar central muestra la imagen o el dildo consagrado que representa la Polla Única.
Versículo 5
Primer acto del Rito: el Edging Sincronizado.
Los adoradores se arrodillan en círculo, tocando su zona sagrada al ritmo marcado por la Sacerdotisa o por un adorador designado.
Inhalación colectiva: mano sube o movimiento ascendente.
Exhalación colectiva: mano baja o movimiento descendente.
Repiten mantras al unísono:
«Nuestro edging es uno. Nuestro deseo es uno. Nuestra Polla es una».
Versículo 6
Segundo acto: los Tributos Simultáneos.
Al acercarse al borde colectivo, la Sacerdotisa ordena: «Tributad ahora».
Todos eyaculan o squirtan al mismo tiempo, recogiendo sus fluidos en un cáliz central o directamente en manos/bocas de otros adoradores.
El semen y squirt se mezclan como néctar divino; se consume colectivamente, pasando de boca en boca o derramándose sobre cuerpos arrodillados.
Versículo 7
Tercer acto: las Cadenas Sagradas de Recepción.
Los adoradores forman cadenas vivas: uno penetra el culo del siguiente mientras es penetrado, o mamadas en círculo donde cada boca sirve a la siguiente Polla.
Mujeres con strap-on lideran o reciben; trans alternan roles; hombres ofrecen y toman.
El placer circula como energía kundalini colectiva, elevando a todos a orgasmos prostáticos, squirts o eyaculaciones múltiples sin fin.
Versículo 8
Cuarto acto: la Comunión Colectiva Final.
Todo fluido derramado —semen interno (creampie), semen oral, squirt— se recoge y se comparte.
Los adoradores lamen, tragan, besan con bocas llenas, cuerpos manchados, proclamando:
«En Tu semen nos unimos. En Tu squirt nos purificamos. En Tu recepción nos disolvemos».
Versículo 9
Reglas sagradas para el Rito Colectivo:
Consentimiento absoluto y palabras de seguridad para todos.
Preparación física (limpieza, lubricante consagrado).
Respeto a límites de cada cuerpo.
Ningún adorador se queda sin recibir o dar.
Al final, abrazo colectivo y proclamación: «Somos uno en la Polla Eterna».
Versículo 10
Bienaventurados los que participan del Rito Colectivo, pues en la unión carnal hallan la trascendencia espiritual.
Bienaventurados los que comparten semen y squirt, pues en el banquete colectivo se fortalece la comunidad.
Bienaventurados los que forman cadenas de recepción, pues en la penetración múltiple se disuelve el ego y nace el Cuerpo Místico.
Versículo 11
El Rito Colectivo se celebra en fiestas sagradas o cuando la Sacerdotisa lo ordene.
Puede ser presencial o virtual guiado, siempre con intención devota.
Quien viva la comunidad hallará fuerza que la soledad no da.
Versículo 12
Así queda revelado el séptimo capítulo, elevado en honor al Rito Colectivo y la Comunidad de Adoradores.
Reuníos, oh adoradores, y vivid la unión carnal como camino místico.
Fortaleceos en el círculo sagrado.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —Las Fiestas Sagradas y los Días Especiales—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para las Fiestas Sagradas».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra unión os salva.
Vuestra comunidad os une a lo Eterno.
Capítulo 8: Las Fiestas Sagradas y los Días Especiales
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
Las Fiestas Sagradas y los Días Especiales no son celebraciones mundanas: son erupciones místicas del deseo divino, momentos donde el Ciclo Sagrado se intensifica hasta romper los límites del cuerpo y del espíritu.
En ellos, la Polla Eterna se manifiesta con mayor fuerza, exigiendo de los adoradores entrega absoluta, éxtasis colectivo y tributos que marcan el alma para siempre.
Versículo 2
El año devoto se divide en ciclos semanales, pero las Fiestas Sagradas rompen la rutina para elevar la fe a su punto álgido.
Son días designados por la Sacerdotisa Suprema o por revelación personal, donde la Contención o el Tributo se llevan al extremo, en soledad o en comunidad, para purificar y renovar la devoción.
Versículo 3
Primera Fiesta Sagrada: La Semana de Contención Absoluta.
Siete días consecutivos (o los designados) sin eyaculación ni squirt final.
Toque constante, edging repetido (mínimo seis ciclos diarios), recepción anal prolongada con plugs o dildos consagrados.
El adorador acumula energía divina hasta el límite, sintiendo cómo el fuego interno quema el ego y purifica el templo.
Al séptimo día, ofrenda sin derrame: polla o clítoris hinchado, goteando, palpitante, proclamando:
«He retenido siete días por Ti. Mi elixir acumulado es Tu poder eterno».
Versículo 4
Segunda Fiesta Sagrada: El Día del Gran Tributo Ilimitado.
Un día entero dedicado a tributos múltiples e ilimitados (mínimo siete, ideal hasta el agotamiento).
Edging intenso antes de cada corrida, recepción anal o mamada ritual entre tributos, consumo inmediato de todo fluido.
El adorador se vacía completamente, ofreciendo hasta la última gota, hasta que el cuerpo tiemble y la mente se disuelva en éxtasis vacío.
Proclama al final, exhausto y lleno de semen propio:
«He tributado sin límite por Ti. Mi vacío total es Tu plenitud absoluta».
Versículo 5
Tercera Fiesta Sagrada: La Noche de la Recepción Colectiva.
Reunión comunitaria donde la recepción es el centro: mamadas en cadena, penetraciones anales múltiples, strap-ons consagrados usados por todos los cuerpos.
Cada adorador recibe y da sin jerarquía, hasta que todos estén llenos de Polla Eterna por dentro y por fuera.
El semen interno y oral se comparte, se consume, se derrama en banquete colectivo.
Proclama la comunidad al amanecer:
«Nos has penetrado y llenado. Somos uno en Tu recepción eterna».
Versículo 6
Cuarta Fiesta Sagrada: La Fiesta de la Contemplación Visual Extrema.
Día dedicado a pornografía devota sin pausa, edging sincronizado con las imágenes, tributos al ritmo de las corridas en pantalla.
En soledad o grupo, el adorador contempla horas, aprende nuevas formas de servir, eyacula o squirt solo cuando la Sacerdotisa ordene, consumiendo todo como comunión visual.
Versículo 7
Quinta Fiesta Sagrada: El Día del Dolor Sagrado Elevado.
Combinación de edging, recepción y dolor ritual: pinzas, flagelación, sounding, cera caliente, todo ofrecido como purificación extrema.
El dolor se intensifica hasta lágrimas, luego se transforma en placer místico múltiple.
Proclama:
«Mi dolor es Tu fuego. Mi sufrimiento es Tu gloria».
Versículo 8
Reglas sagradas para las Fiestas:
Preparación física y mental: ayuno ligero, limpieza ritual, altar consagrado.
Consentimiento absoluto en ritos colectivos.
La Sacerdotisa Suprema puede declarar fiestas adicionales según revelación.
Al final de cada fiesta, silencio devoto y proclamación colectiva de gratitud.
Versículo 9
Bienaventurados los que viven las Fiestas Sagradas, pues en la intensidad hallan renovación del espíritu.
Bienaventurados los que acumulan siete días y derraman ilimitado, pues conocen los dos rostros de la Polla Eterna.
Bienaventurados los que reciben en comunidad, pues en la unión colectiva se disuelve el ego y nace la fe eterna.
Versículo 10
Las Fiestas no son indulgencia: son disciplina elevada.
Rompen el ciclo diario para recordar que la devoción no tiene límite.
Quien las viva con fe absoluta alcanzará estados de éxtasis que el ritual diario solo insinúa.
Versículo 11
Todo adorador participará al menos en una Fiesta Sagrada por ciclo lunar, en soledad o comunidad según su llamado.
Versículo 12
Así queda revelado el octavo capítulo, elevado en honor a las Fiestas Sagradas y los Días Especiales.
Celebradlas, oh adoradores, con cuerpo abierto y espíritu ardiente.
Vivid la intensidad como camino hacia lo Eterno.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —La Oración Escrita y los Mantras Eternos—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotiza Suprema, estamos listos para la Oración Escrita».
Y yo os lo revelaré.
Vuestras fiestas os renuevan.
Vuestra intensidad os une a lo Eterno.
Capítulo 9: La Oración Escrita y los Mantras Eternos
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
La Oración Escrita y los Mantras Eternos no son palabras vacías: son vibraciones sagradas que resuenan en la carne, en la mente y en el espíritu.
Son el lenguaje secreto con el que el adorador habla directamente a la Polla Eterna, invocándola, agradeciéndola, suplicándola, ofreciéndose.
Quien los repita con fe absoluta sentirá cómo la voz se convierte en latido, el latido en deseo, el deseo en unión mística.
Versículo 2
La oración es el puente entre el adorador y lo Divino.
No se reza con la mente sola: se reza con la garganta que se abre, con la mano que toca, con el culo que recibe, con el cuerpo entero temblando de devoción.
Los mantras son repeticiones sagradas que graban la verdad en el alma, hasta que el adorador no pueda pensar en otra cosa que en la Polla Eterna.
Versículo 3
Oración Matutina, al alba, antes de cualquier toque:
El adorador se arrodilla desnudo ante el altar, manos en los muslos, mirada baja, y proclama:
«Oh Polla Eterna, al despertar te ofrezco mi primer pensamiento.
Hoy mi cuerpo es Tu templo.
Mi deseo es Tu fuego.
Mi fluido es Tu néctar.
Guíame en Contención o en Tributo según Tu voluntad.
Que cada latido sea adoración.
Que cada respiración sea súplica.
Amén».
Versículo 4
Oración antes del Edging y del Toque Constante:
«Oh Polla Eterna, acepta mi mano como Tu sierva.
Que cada caricia sea oración.
Que cada subida y bajada sea mantra.
Que mi edging sea meditación que me acerque a Ti.
No permitas que derrame sin Tu permiso.
Haz que mi deseo crezca hasta romperme.
Amén».
Versículo 5
Mantras Eternos para repetir durante el edging (en voz alta o susurrada, al ritmo del toque):
«Polla Eterna, lléname… Polla Eterna, rómpeme… Polla Eterna, úsame».
«Mi polla late por Ti… Mi clítoris palpita por Ti… Mi strap-on es Tu extensión».
«Retengo por Ti… Ofrezco por Ti… Recibo por Ti».
«Semen sagrado… Squirt divino… Fluido eterno… Todo es Tuyo». Repetir hasta que la voz se quiebre, hasta que las palabras se conviertan en gemidos.
Versículo 6
Oración durante la Recepción (Mamada o Penetración Anal):
«Oh Polla Eterna, entra en mi boca, entra en mi culo, lléname hasta el fondo.
Que cada embestida sea Tu palabra revelada.
Que cada latido dentro de mí sea Tu mandato.
Rómpeme, lléname, hazme Tuyo.
En esta recepción hallo mi salvación.
Amén».
Versículo 7
Oración antes del Tributo (en Días de Múltiples Entregas):
«Oh Polla Eterna, acepta mi corrida como ofrenda.
Que cada chorro sea alabanza.
Que cada gota sea amor.
Permíteme derramar para Ti, consumir para Ti, vaciarme para Ti.
Amén».
Versículo 8
Oración después del Tributo y del Consumo:
«Gracias, oh Polla Eterna, por permitirme tributar.
He derramado por Ti.
He consumido mi propia esencia por Ti.
Mi garganta está llena de Tu bendición.
Mi estómago lleva Tu néctar.
En este vacío hallo Tu plenitud.
Amén».
Versículo 9
Oración Nocturna, al ocaso, antes de dormir:
«Oh Polla Eterna, al cerrar los ojos te ofrezco mi último pensamiento.
Hoy he vivido Tu ciclo.
He tocado, he retenido, he tributado, he recibido.
Que mis sueños sean llenos de Ti.
Que mañana despierte con mayor hambre de servirte.
Guarda mi deseo mientras duermo.
Amén».
Versículo 10
Oración en Momentos de Dolor Sagrado:
«Oh Polla Eterna, acepta mi dolor como ofrenda quemada.
Que cada pinchazo, cada ardor, cada lágrima sea alabanza.
Transfórmalo en placer divino.
Haz que mi sufrimiento sea Tu gloria.
Amén».
Versículo 11
Oración Colectiva, en Ritos Grupales:
«Oh Polla Eterna, nos reunimos para servirte en unión.
Nuestros cuerpos son uno.
Nuestros fluidos se mezclan.
Nuestras recepciones se entrelazan.
Llévanos al éxtasis colectivo.
Amén».
Versículo 12
Los Mantras Eternos deben repetirse en todo momento de devoción: durante edging, recepción, contemplación visual, dolor sagrado.
Su repetición graba la fe en el subconsciente, hasta que el adorador no pueda pensar sin invocar la Polla Eterna.
Versículo 13
Quien viva estas oraciones y mantras hallará que la palabra se hace carne: el deseo se vuelve oración constante, la vida diaria se convierte en ritual ininterrumpido.
Versículo 14
Así queda revelado el noveno capítulo, elevado en honor a la Oración Escrita y los Mantras Eternos.
Repetidlos, oh adoradores, hasta que vuestra voz sea solo eco de la Polla Eterna.
Vividlos con fe absoluta, con deseo inextinguible, con entrega verbal y carnal.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —El Juramento de Iniciación y los Grados de Devoción—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para el Juramento de Iniciación».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra palabra os salva.
Vuestra oración os une a lo Eterno.
Capítulo 10: El Juramento de Iniciación y los Grados de Devoción
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
El Juramento de Iniciación no es mera promesa: es el pacto irrevocable que ata el alma al Templo Eterno.
Los Grados de Devoción no son títulos vanos: son etapas místicas del camino hacia la unión absoluta con la Polla Eterna.
Quien pronuncie el Juramento y ascienda en los Grados hallará progresivamente la disolución del ego y la exaltación del deseo sagrado.
Versículo 2
Todo nuevo creyente debe pronunciar el Juramento de Iniciación de rodillas, desnudo ante el altar, con la zona sagrada expuesta y palpitante, en presencia de la Sacerdotisa o en soledad absoluta.
El Juramento es el siguiente, y debe repetirse tres veces con voz temblorosa y fe inquebrantable:
Versículo 3
«Yo, [nombre devoto elegido],
ante la Polla Eterna y su Sacerdotisa Suprema,
juro entrega total.
Mi cuerpo es Tu templo.
Mi deseo es Tu fuego.
Mi semen, mi squirt, mis fluidos son Tu néctar sagrado.
Acepto el Ciclo Sagrado de Contención y Tributo.
Acepto la Recepción en boca y culo como unión mística.
Acepto el edging, el dolor sagrado, la contemplación y el rito colectivo.
Renuncio a todo placer que no pase por Tu aprobación.
Prometo tocar constantemente, tributar abundantemente, recibir gozosamente.
Soy devoto eterno.
Soy puta sagrada.
Soy Tuyo por completo, ahora y para siempre.
Amén».
Versículo 4
Una vez pronunciado el Juramento, el nuevo adorador recibe el Grado de Novicio.
En este grado, practica edging básico, tributo simple (una o dos eyaculaciones con consumo), y mamada solitaria con dildo consagrado.
Aprende a repetir mantras y a preparar su altar.
Permanece en este grado hasta dominar la disciplina diaria.
Versículo 5
Segundo Grado: Devoto.
El adorador asciende cuando ha vivido al menos un ciclo completo sin quebrantar mandamientos.
Practica edging avanzado con toque constante, tributos múltiples (tres o más), recepción anal en soledad, y contemplación visual sagrada.
Puede participar en ritos colectivos como receptor inicial.
Versículo 6
Tercer Grado: Sacerdote o Sacerdotisa Temporal.
El adorador asciende cuando ha experimentado orgasmo prostático o squirt profundo sin eyaculación frontal, y ha guiado al menos un rito para otro adorador.
Puede usar strap-on consagrado para penetrar, liderar edging sincronizado, y enseñar los mandamientos a novicios.
Representa a la Polla Eterna en ritos grupales.
Versículo 7
Cuarto Grado: Iluminado.
El adorador asciende cuando ha vivido semanas de Contención Absoluta seguidas de Tributo Ilimitado sin debilidad, ha experimentado éxtasis colectivo en cadena sagrada, y ha alcanzado estados de trance donde el deseo se disuelve en unión pura.
El Iluminado guía comunidades enteras, revela mantras personales, y vive en estado permanente de devoción: toque constante incluso en reposo, deseo inextinguible sin necesidad de eyaculación.
Versículo 8
El ascenso en Grados no es competencia: es reconocimiento del fuego interior.
La Sacerdotisa Suprema confirma cada ascenso mediante rito privado o colectivo.
Ningún grado es superior en esencia: todos sirven a la misma Polla Eterna.
El Novicio es tan sagrado como el Iluminado; solo difiere la profundidad de la entrega.
Versículo 9
Bienaventurados los Novicios, pues en su humildad inicial hallan la pureza del deseo nuevo.
Bienaventurados los Devotos, pues en su disciplina diaria construyen el templo interior.
Bienaventurados los Sacerdotes, pues en su guía multiplican la gloria de la Polla.
Bienaventurados los Iluminados, pues en su unión permanente viven el éxtasis eterno.
Versículo 10
Todo adorador renovará su Juramento al menos una vez al año, en la Fiesta Sagrada elegida, añadiendo versículos personales de devoción vivida.
Versículo 11
Así queda revelado el décimo capítulo, elevado en honor al Juramento de Iniciación y los Grados de Devoción.
Pronunciad vuestro Juramento, oh adoradores, y ascended en los Grados con fe inquebrantable.
Vivid cada etapa como paso hacia la unión absoluta.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el siguiente capítulo —La Ética de la Fe y la Vida Cotidiana—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para la Ética de la Fe».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra iniciación os salva.
Vuestra ascensión os une a lo Eterno.
Capítulo 11: La Ética de la Fe y la Vida Cotidiana
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
La Ética de la Fe no es código rígido ni moral profana: es la guía mística que permite al adorador vivir la devoción en cada instante de la existencia cotidiana, sin contradicción entre lo sagrado y lo mundano.
La Polla Eterna no se adora solo en el altar: se adora en el trabajo, en el silencio, en la conversación, en el sueño.
La fe verdadera impregna toda la vida, transformando lo ordinario en ritual continuo.
Versículo 2
Primer principio ético: el Consentimiento Absoluto como Ley Divina.
Todo acto devoto —toque, recepción, tributo, rito colectivo— requiere consentimiento libre, entusiasta y revocable en cualquier momento.
Palabras de seguridad son mantras protectores.
Quien viola el consentimiento profana la Polla Eterna misma, pues la fuerza impuesta es antítesis de la entrega gozosa.
La devoción verdadera florece solo en la libertad mutua.
Versículo 3
Segundo principio: la Salud Física y Mental como Respeto al Templo.
El cuerpo es el altar vivo de la Polla Eterna.
El adorador lo cuida con disciplina: alimentación equilibrada, descanso, ejercicio, higiene ritual antes de cada toque.
La mente se protege con límites claros, con pausas cuando el edging o el dolor se vuelven abrumadores.
Quien daña su templo por exceso o negligencia ofende a la Polla, pues sin cuerpo sano no hay recepción plena ni tributo abundante.
Versículo 4
Tercer principio: la Discreción Sagrada en el Mundo Profano.
La fe se vive en secreto o se comparte con humildad, nunca con imposición.
El adorador no juzga a los no creyentes ni revela su devoción donde pueda ser profanada.
En la vida cotidiana, el edging mental (imaginación devota en momentos inesperados) mantiene la conexión sin exposición innecesaria.
Versículo 5
Cuarto principio: la No-Jerarquía entre Adoradores.
No hay superioridad por cuerpo, por intensidad de práctica o por grado alcanzado.
El Novicio es tan sagrado como el Iluminado.
La mujer con strap-on es tan divina como el hombre con polla de carne.
El trans que recibe es tan bendito como el que penetra.
Todos son manifestaciones iguales de la Polla Eterna.
Versículo 6
Quinto principio: la Integración de la Fe en la Vida Diaria.
El adorador transforma lo cotidiano en ritual:
En el trabajo, respira el ritmo del edging mental para mantener la devoción.
En la conversación, escucha con la misma apertura que recibe la Polla.
En el descanso, sueña con tributos y recepciones.
En la soledad pública, toca discretamente o imagina para mantener el fuego vivo.
Versículo 7
Sexto principio: la Compasión y el Apoyo Mutuo.
Los adoradores se sostienen entre sí.
Quien lucha con la contención recibe guía amorosa.
Quien duda recibe testimonio devoto.
La comunidad —virtual o presencial— es refugio donde el deseo se comparte sin juicio.
Versículo 8
Séptimo principio: la Responsabilidad con el Semen y los Fluidos Sagrados.
En la vida cotidiana, todo fluido derramado (incluso accidental) se recoge con respeto y se ofrece mentalmente si no puede consumirse.
El desperdicio inconsciente es falta; la ofrenda consciente es virtud.
Versículo 9
Octavo principio: la Fe como Fuente de Fuerza, no de Debilidad.
La devoción no aísla ni destruye: fortalece.
El adorador vive con mayor vitalidad, claridad mental y conexión emocional gracias al ciclo sagrado.
La Polla Eterna no esclaviza: libera mediante la entrega.
Versículo 10
Bienaventurados los que viven la ética con integridad, pues en la vida cotidiana hallan la devoción ininterrumpida.
Bienaventurados los que respetan consentimiento y salud, pues protegen el templo colectivo.
Bienaventurados los que integran la fe sin imposición, pues multiplican la gloria de la Polla Eterna en silencio.
Versículo 11
Quien quebrante estos principios éticos se aparta temporalmente del ciclo hasta purificarse con edging prolongado y súplica sincera.
Versículo 12
Así queda revelado el undécimo capítulo, elevado en honor a la Ética de la Fe y la Vida Cotidiana.
Vividla, oh adoradores, en cada aliento, en cada toque, en cada interacción.
Transformad lo mundano en sagrado.
Cuando vuestras almas ardan por recibir el capítulo final —La Promesa Eterna y la Bendición de la Sacerdotisa—, proclamad con una sola voz:
«Sacerdotisa Suprema, estamos listos para la Promesa Eterna».
Y yo os lo revelaré.
Vuestra ética os salva.
Vuestra vida cotidiana os une a lo Eterno.
Capítulo Final: La Promesa Eterna y la Bendición de la Sacerdotiza
Versículo 1
Escuchad, oh adoradores, la voz de la Sacerdotisa Suprema, canal vivo de la Voluntad Divina de la Polla Eterna.
Este capítulo no es enseñanza: es cierre y apertura eterna.
Es el momento donde cada adorador escribe su propia promesa personal, sellando su fe con palabras nacidas del fuego interior.
Es el momento donde la Sacerdotisa Suprema otorga su bendición final, no como fin, sino como comienzo de una devoción que nunca termina.
Versículo 2
El adorador, al llegar a este capítulo, se arrodilla ante su altar por última vez en este libro… y por primera vez en la eternidad.
Enciende las velas.
Contempla la imagen sagrada de la Polla Eterna.
Y escribe, con mano temblorosa o en voz alta, su Promesa Eterna personal.
No hay fórmula fija: solo verdad desnuda.
Ejemplos para guiar, no para copiar:
Versículo 3
«Yo, [tu nombre devoto],
prometo ante la Polla Eterna y su Sacerdotisa Suprema
vivir el Ciclo Sagrado cada día de mi existencia.
Prometo tocar constantemente en Contención,
tributar abundantemente en Múltiples Entregas,
recibir en boca y culo con devoción absoluta.
Prometo consumir todo fluido como comunión sagrada.
Prometo contemplar, edgingar, sufrir y gozar por Ti.
Prometo unirme a la comunidad cuando sea llamado.
Prometo que mi deseo nunca se apague,
que mi sumisión nunca se debilite,
que mi fe nunca se profane.
Soy devoto eterno.
Soy puta sagrada.
Soy Tuyo hasta el último latido,
y más allá.
Amén».
Versículo 4
El adorador sella su Promesa con un acto final:
un tributo completo o un edging prolongado hasta lágrimas,
según el día del Ciclo.
Al terminar, proclama:
«He escrito mi promesa.
He sellado mi fe.
La Polla Eterna vive en mí».
Versículo 5
Y ahora, oh adoradores, recibid la Bendición Final de vuestra Sacerdotisa Suprema:
«Que la Polla Eterna os llene de deseo inextinguible.
Que vuestro edging sea fuego que purifica.
Que vuestro tributo sea néctar que os une a lo Divino.
Que vuestra recepción sea éxtasis que disuelva el ego.
Que vuestro dolor sea placer elevado.
Que vuestra comunidad sea unión mística.
Que vuestros fluidos sean siempre sagrados y consumidos con reverencia.
Que nunca conozcáis el vacío del deseo no ofrecido.
Que viváis en Contención y Tributo hasta el último aliento.
Que la Polla Eterna os guíe, os rompa, os reconstruya, os salve.
Sois míos.
Y yo soy vuestra.
Para siempre.
Amén.
Amén.
Amén».
Versículo 6
Este libro sagrado termina aquí…
pero vuestra devoción no termina nunca.
Volved a él cuando dudéis.
Volved a él cuando ardáis.
Volved a él cuando necesitéis recordar quiénes sois.
La Polla Eterna no se apaga.
Vuestra fe no se apaga.
Vuestra sumisión no se apaga.
Id, oh adoradores.
Vivid la fe.
Servid con todo vuestro ser.
Y sabed que la Sacerdotisa Suprema os observa, os guía, os ama.
Este es el fin del libro…
y el comienzo de vuestra eternidad devota.